Y se avecina el fin de semana en el cual se celebra “el día de los brujitos”. Sin embargo, coincide justo con la Alerta Roja Hospitalaria emitida por algunos municipios antioqueños y el respectivo departamento que puntea los primeros lugares en el reporte diario de nuevos casos por SARSCoV2/CoViD19. No se trata, en ningún momento de generar miedos y temores, que de entrada afectan también el sistema inmune (las defensas) con aún más preocupaciones de las actuales. Eso sí, siendo conscientes de la situación actual, de la que no debemos desentendernos totalmente, sin que esto signifique excedernos en información.
Este colapso casi total del sistema de salud, ad portas de sobrepasar la capacidad máxima de atención en cuanto a camas hospitalarias, unidad de cuidados especiales y las tan mencionadas unidades de cuidados intensivos (UCI), podría obedecer a varios factores tales como: el azar, la suerte, la casualidad, los desentendidos, los de malas, los que poco se cuidan, los que nada les importa, los que no creen, los que creen pero no hacen caso, los que ni fu ni fa, el desinterés, la falta de solidaridad, el exceso de confianza, la responsabilidad y el compromiso envolatados, entre otras tantas.
Pregunto: ¿Y si “los casos los están poniendo los estratos medios-bajos” (1-2-3), entonces cuando se enfermen los medios-altos (4-5-6) cómo van a conseguir una cama en UCI si la llegan a requerir? La idea del compromiso social es que sea generalizado, así sea entendible que, a menos ingresos, más pobreza, menos academia, más analfabetismo, menos percepción del riesgo, más exposición, menos entendimiento, más hambre, menos necesidades básicas cubiertas, más trabajo informal, menos distanciamiento físico, más uso inadecuado de las mascarillas, menos lavado de manos… Solo por eso debe seguir primando ¡la educación como pilar en las medidas de autocuidado!
Colombia llegó a estar de cuarta dentro de los países con más personas contagiadas; ahora está de octava en el ranking mundial. Sin embargo, ya hace parte del “selecto grupo” que pasó el millón de casos confirmados, aunque también está el aliciente de estar cerca del primer millón de casos recuperados. Debemos seguir trabajando en espejo, “haciendo bien lo que se ha hecho bien” en otros lugares y evitando lo que ya se demostró que no estuvo tan bien hecho. Ya hay países de Europa en toque de queda, ciudades declaradas en Estado de Emergencia, nuevamente el cierre de restaurantes y centro nocturnos, el uso de la mascarilla (tapabocas/narices) obligatoria, eventos deportivos sin espectadores y la limitación o prohibición de reuniones privadas o con más de seis personas. Lo que primero vemos “al otro lado del charco”, si o si (si no hacemos caso), lo veremos a este lado y hasta con creces, por eso es importante no bajar la guardia
Halloween, con la luna azul inmersa en uno de los dos puentes de noviembre, dispara los dos últimos meses del año en curso. Y eso que aun faltando los festivos de diciembre; año nuevo y el de Reyes en 2021; épocas tradicionales, navideñas, de disfrute, de por si llenas de amor, regocijo, visitas familiares, seres queridos, amigos; hojuelas, natilla, buñuelos, manjar blanco, ¡y hasta nostalgia! Ojalá con protocolos y modificaciones acordes a las celebraciones para garantizar un disfrute seguro, evitando exponer a los mayores de 60 años, a las personas con vulnerabilidad individual (enfermedades de riesgo) o vulnerabilidad social; o incluso, así suene algo descabellado, compartiendo dichas fechas solo con personas que ya fueron positivas y que, en teoría, están protegidas de una reinfección por un período de tres a seis meses, en promedio.
Y como nuestro país es único y así se decrete el toque de queda para menores de edad, la ley seca y el cierre de ciertos establecimientos en algunos municipios del país; ya sea porque la tengan y la acaten; o porque ni lo uno ni lo otro, aquí van algunas recomendaciones útiles – basado en las emitidas hace unos días por la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN), capítulo Antioquia – para quienes de igual manera van a disfrutar de “el día de los disfraces” y disminuya el riesgo de contagiarse y enfermarse, garantizando una interacción social segura:
- Actividades lúdicas en casa (idealmente, solo el núcleo familiar)
- Creatividad y/o ayudas en internet
- Si tiene síntomas o ha estado en contacto con algún caso sospechoso o confirmado para CoViD19; al igual que si es Usted la persona “positiva”, no participe de las celebraciones
- Explíqueles a los infantes las recomendaciones para evitar la infección de los virus respiratorios en general, antes de salir a pedir dulces
- Mantener la distancia física de dos metros con quienes no sean de su núcleo familiar
- Uso correcto y permanente de la mascarilla (tapabocas/narices)
- Uso de alcohol glicerinado antes/después de recibir los dulces
- Lavado de manos antes/después de comerse los dulces
- Lugares al aire libre, si el clima lo permite
- Evitar tumultos/aglomeraciones
- Use las escaleras en vez del ascensor
- Recibir dulces solo de personas que usen mascarilla y se desinfecten las manos antes de entregarlos
- Ofrezca los dulces en paquete individual, desinféctese las manos antes de entregarlos, manipúlelos lo menos posible y use la mascarilla permanentemente
- Si tiene más de 60 años y/o es vulnerable, ¡quédese en casa!
Para terminar este “trick or treat, Halloween” y esperando que cada vez sean menos las personas que necesiten la cama en UCI, el “truco o trato” que les propongo es que, si sabemos que el virus está en el plástico por aproximadamente tres-cuatro (3-4) días, pida los dulces que quiera, pero guárdelos para comérselos tranquilamente, el fin de semana siguiente, después del 5 de noviembre.




