El gobierno nacional a través del Ministerio de Hacienda y Crédito Público presentará el proyecto de ley a las comisiones económicas del Congreso de la República sobre Reforma Tributaria para estudiarla, de igual manera el ministro Alberto Carrasquilla socializó con los gremios este proyecto.
La discusión sobre esta reforma ha estado en el debate nacional desde que se anunció que el gobierno presentaría un proyecto en este sentido toda vez que los estragos de la pandemia desequilibraron las finanzas del Estado colombiano.
Las opiniones en torno a este tema han estado muy presentes, quienes se han referido sobre todo en los medios de comunicación ha sido la oposición que en vez de proponer soluciones o correcciones lo único que hacen es llamar a la gente para que salgan a la calle, en una seria irresponsabilidad sabiendo que estamos todavía en pandemia.
Lo único que se conoce ante la opinión pública ha sido las recomendaciones de la Comisión de Expertos de Asuntos Tributarios y algunas opiniones de académicos. El común denominador en estas recomendaciones es sobre el tema del IVA, el impuesto a la reta, el impuesto a la riqueza o el patrimonio, las exenciones, las pensiones, el ICA y hasta el impuesto a las transacciones financieras (4×1000).
La pandemia dejó en mal estado de salud a la economía del país y mucho más a las finanzas del Estado. El gobierno nacional tuvo que proveer recursos para poder sortear esta externalidad, para que los más vulnerables no llegaran a la pobreza extrema, para que las empresas se sostuvieran y la clase media pudiera seguir trabajando. En este sentido el endeudamiento fue una fuente principal de recursos.
La relación Deuda Pública/PIB del país llegó en pre-pandemia al 52% del PIB, esto es muy grave. El tope de la deuda para Colombia es del 70% y si no se hace nada en materia tributaria en la recolección de recursos en solo cuestión de meses llegaremos a ese fatídico 70%.
Luego el Estado colombiano se propone recolectar más o menos 2% del PIB mediante la recaudación de impuestos, es decir, alrededor de 25 billones de pesos. Se ha propuesto o recomendado por ahora que se debe extender el recaudo del IVA, es decir, que se imponga a más productos este impuesto.
El IVA es un impuesto que es de fácil de recaudo por lo cual al Estado le queda muy fácil recaudar recursos por esta vía, sin embargo, debemos tener en cuenta que en medio de la pandemia seria contraproducente toda vez que los colombianos no tienen la misma cantidad de recursos que antes de la pandemia.
Es importante que el gobierno nacional no cometa errores en este proyecto de reforma tributaria, toda vez que es una en donde se toca directamente el bolsillo de los colombianos. La realidad es clara, debemos estabilizar las finanzas, el problema está en cómo y de dónde se sacan esos recursos, creo yo que a la clase menos favorecida y a la clase media no se debe tocar y en esta época son los que mas tienen los que deben hacer un esfuerzo de justicia social.
Que no se incremente el IVA a nada, que se graven las altas pensiones, que se adopte un porcentaje más alto a quienes tengan como patrimonio más de $5.000 millones, eliminar las exenciones y deducciones del IVA y sobre todo combatir la evasión y la elisión de impuesto que representa más de $20 billones.
Colombia no es un país preparado para ingresa a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en este momento, pues la pandemia del coronavirus deja al país muy mal respecto a potencias económicas que si tienen cómo enfrentar problemas como la deuda.
No es lo mismo la deuda de los Estados Unidos que la deuda de Colombia, la Unión Americana para el 2022 alcanzará el 130% Deuda Pública / PIB mientras Colombia alcanzará el 65% en un escenario de pandemia con vacunas. Luego es necesario que el Estado le ponga atención a este rubro, de la deuda, es necesario recaudar dinero para que no lleguemos aun endeudamiento imposible de reducir.
En todo caso, Colombia tiene muchos retos en materia fiscal que tiene que dar resultados en indicadores como la pobreza, la desigualdad, el desempleo, la inflación, la formalidad laboral y por supuesto la deuda pública. En la reactivación económica no podemos pensar en cambiar las instituciones o en el modelo de nación sino en buscar soluciones fortaleciendo y defendiendo la institucionalidad republicana.
Colombia post-pandemia debe pensar con responsabilidad social y empresarial, reducir pobreza fortaleciendo la empresa. Debemos llegar a tener un desempleo estructural del 5%, una inflación del 2.5%, un crecimiento económico del 4%, una formalización laboral del 65% y una pobreza del 10%.




