Ningún país del mundo tiene la clase de políticos y activistas de izquierda que tiene Colombia. Resentidos, llenos de odio, fatalistas y tal vez lo menos grave de esta lista, mentirosos compulsivos.
Desde el primer momento, los odiadores de Duque, se disfrazaron de epidemiólogos y trataban de dar clases al presidente de como afrontar una pandemia, cosa que jamás habíamos visto en la historia reciente de la humanidad y de la cual ningún presidente del mundo tenía idea de como llevar algo así. Pues aquí en Colombia todos los malquerientes de este gobierno sabían de pandemias, de virus, de economía; aunque muchos tuvieron la oportunidad de gobernar una ciudad en el pasado, vale aclarar que sin pandemia, y no hicieron nada, la dejaron en ruinas.
Estas culebras venenosas, desde un principio le han apostado por el fracaso del gobierno en la pandemia. Buscan cualquier pretexto y dicen cualquier mentira para buscar la indignación del pueblo. Primero dijeron el gobierno Duque no tenía ningún contrato firmado con ninguna farmacéutica, luego fueron más allá y se inventaron el precio de las vacunas, haciendo una lectura a conveniencia de una tabla de precios que sr había publicado en una nota de la República; después, cuando el presidente da a conocer el plan de vacunación y la fecha en que se inicia la vacunación masiva, algunos de estos activistas, hicieron programas con supuestos expertos, los cuales decían que era imposible que la vacunación empezara en la fecha señalada, incluso Revista semana le hizo una entrevista a Gabriel Jaramillo, la cual fúe hasta portada, en la que el señor Jaramillo decía que la vacunación masiva iniciaba en el 2023. Me pregunto, ¿en qué hueco estará metido este señor después de ver el primer lote de vacunas llegar y los otros que se aproximan?
Pero nada se compara con el día en que llegaron las vacunas. La rabia, impotencia y el odio, se les revolvía con la podredumbre que tienen sus corazones y empezaron a atacar al presidente, pues vieron lo obvio, y es que 50.000 vacunas no alcanza para 50 millones de habitantes. Siendo este el mayor cargamento de vacunas enviado por Pfizer a un país de latino América, no es el único lote que llegarán, pues hasta el momento se han anunciado dos lotes más, uno de 192.000 dosis de vacunas y otro por 50.000.
Aún con estos anuncios llenos de esperanzas y de vida para todos los colombianos, aún quedan quienes con su veneno tratan de buscar lo malo en lo bueno.




