Regeneración o Catástrofe Clic para tuitear
«Regeneración o Catástrofe» era la frase más utilizada por el Expresidente cartagenero Rafael Nuñez, luego de que los liberales instaurarán la Constitución de Rionegro de 1863 (tal vez la peor de nuestra historia) que convertía a Colombia en un Estado Federal, dividido en 9 estados casi que soberanos; queriendo transplantar el modelo norteamericano, que nada tenía que ver con nuestra historia y orígenes.
«Regeneración o catástrofe» digo yo hoy, al ver la doble moral de aquellos que predican igualdad, pero la menoscaban sobreprotegiendo a unos sectores, y olvidando a otros. De aquellos que predican «PAZ» pero son incapaces de ver que el acuerdo que tanto apoyaron, supuso un atraso enorme para dicho propósito; dividiendo al país injustamente entre aquellos que se denominaban «amigos de la paz» y aquellos que esos mismos «amigos de la paz» decidieron denominar «enemigos de la paz». Y como si esto fuera poco, tampoco han querido hacer una observación profunda de las cifras: al comienzo de las negociaciones el area sembrada de cultivos de coca alcanzaba un mínimo histórico de 48.000 hectáreas mientras que para el 2017, ya nos topábamos con 171.000 hectareas de area sembrada. Y siendo el narcotráfico el motor principal de la violencia de nuestro país, nos permitimos hacernos la siguiente pregunta:
¿De qué manera un acuerdo que carga incentivos enormes al motor principal de la violencia en nuestro país, puede tener el nombre de «paz»?
«Regeneración o catástrofe» digo yo hoy, al ver como FARC con un brazo sostienen un fúsil y asesinan a nuestra gente, y con el otro tienen el derecho constitucional de votar las leyes que rigen todo el territorio nacional. Al ver como se burlan de las víctimas negando sus delitos de reclutamiento y abuso sexual de menores, y como se hacen los locos con los bienes que deben ser destinados para resarcir a las mismas. Sin embargo, se sigue diciendo que es un acuerdo «por y para la víctimas» y que era «el único acuerdo posible».
Pero esto no es todo, ya que incapaces de aceptar errores, alejarse del sentimentalismo, y analizar la situación fáctica, siguen arguyendo que el culpable de todo fue aquel hombre que gobernó de 2002 a 2010. Aquel que con su gobierno nos permitió pasar de ser considerados un «Estado Fallido» a ser felicitados en la comunidad de las naciones por nuestra contundencia. Aquel que con su gobierno cuadriplicó la inversión extranjera, y permitió que nuevamente los cruceros llegaran a Colombia. Aquel que en su gobierno disminuyó los homicidios de 28.837 en 2002 a unos 15.000 en 2010; los secuestros de 2800 (aprox) a 200 (aprox), significando esto una reducción de casi 93% del total de secuestros. Aquel a quien quieren echar la carga de un problema que tenemos hace 40 años «Falsos Positivos», cuando fue él único que ha dado la cara, no temblándole la mano para retirar a 27 generales de Ejército.
Tal vez el error más grande de Álvaro Uribe haya sido confiar en Juan Manuel Santos.
«Regeneración o Catástrofe» digo yo hoy.



