Todos, absolutamente todos los actores que tienen injerencia o se verán afectados con la Reforma Tributaria son conscientes que la misma es necesaria y obligatoria para cubrir el hueco fiscal que viene de años atrás y que se agravó por la aparición de la pandemia por covid-19, un desafío para el que ningún país estaba preparado.
Nadie puede negar que este es el peor momento para presentar una Reforma Tributaria dada la grave crisis económica que afronta el mundo, óigase bien, el mundo, no solo Colombia, también es indiscutible que la rampante corrupción y el despilfarro de los recursos públicos en altos salarios y prebendas de una burocracia Estatal que se hace insostenible, enardecen al pueblo.
Pero actuar de la manera irresponsable como lo están haciendo políticos y partidos, solo por obtener réditos políticos es francamente deplorable, pues, aunque nadie espera nada de políticos populistas e incendiarios que solo buscan cabalgar sobre el odio de clases y las desigualdades sociales, su condición de “padres” de la patria debería obligarlos a actuar con algo de sensatez.
Es válido y necesario que todos los partidos y sectores económicos hagan observaciones a la reforma presentada por el gobierno del presidente Iván Duque hasta lograr el mejor texto posible, pero de ahí a cerrar filas como lo hicieron cambio Radical, el partido de la U y Liberal anunciando que no apoyan la iniciativa sin siquiera dejar la puerta abierta para mejorarla, solo demuestra un afán electoral y politiquero.
Sus lideres son conocedores de la necesidad de buscar recursos que aseguren la buena salud económica del país, pero prefieren hacer oposición rastrera y propinarle una derrota al ejecutivo haciendo populismo, convencidos que sus posturas se verán reflejadas en las urnas, como ya lo están haciendo mediáticamente, porque muchos periodistas y medios se prestan para el espectáculo, sobre todo si hay una pautica de por medio.
Están jugando con fuego, porque quienes hoy se oponen a rabiar cabalgando sobre la ignorancia de la gente saben que están ganando la partida y que seguramente hundirán el proyecto, pero también saben que quien gane las elecciones, sí o sí, deberá afrontar el problema del desbalance fiscal del país.
No me quiero imaginar en un escenario hipotético en el cual la oposición con Gustavo Petro, Jorge Robledo, Aida Avella, el Partido Farc y los neoizquierdosos como Roy Barreras, Armando ‘Bebedetti’ y Luis Fernando ‘Chuspas’ Velasco, entre otros, empotrados en el poder tengan que salir a vender y defender una reforma mucho más agresiva que la que hoy se presenta, porque cada día que pase sin nuevos ingresos ahondará el hueco fiscal.
La hipocresía también ha brillado en esta discusión, Gustavo Petro, quien llegó hace menos de una semana al país después de pasar más de tres meses de vacaciones en la siempre hermosa e inolvidable Florencia, Italia, un viaje que solo se puede dar una reducida clase burguesa, no es precisamente parte de la clase menos favorecida que dice defender. Amén de estar reclamando otra millonaria indemnización del Estado para él y su familia.
O que decir de la exgobernadora Dilian Francisca Toro Torres, quien montó todo un recorrido mediático sobre su oposición a la Reforma Tributaria, pero quien cuando estuvo en el poder convirtió a la Gobernación del Valle del Cauca en la que más recursos invirtió en publicidad oficial de todo el país entre 2016 y 2019, celebrando contratos por un valor superior a los 53 mil millones de pesos, de acuerdo con los datos recaudados por Pauta Visible.
Mención aparte merece el contrato No. BOG-445-2020 celebrado por Toro Torres con la Escuela Superior de Administración Pública, Esap, por la módica suma de $72.000.000 de pesos para realizar un estudio de caso sobre su experiencia como dirigente territorial y realizar acompañamiento en las etapas de difusión…contrato que firmó por seis meses a partir del 22 de mayo de 2020.
Estos prohombres y mujeres que hoy se rasgan las vestiduras ante las cámaras para congraciarse con las masas son los mismos que gastan a manos llenas los recursos del Estado, aún a sabiendas que son recursos aportados por todos los colombianos vía impuestos, los mismos que se hacen insuficientes por sus cuestionables actuaciones.
Y sobre la ignorancia de un pueblo que no se preocupa por “informarse o al menos tratar de entender un tema tan delicado e impopular como este. Que se deja llevar por el comentario incendiario que divide este tema entre gobierno, oposición, ricos y pobres”, pues no hay mucho que decir, basta con señalar que muchos periodistas, cuya función es informar y educar, entre otras, se limitan a replicar bestialidades movidos por sus prejuicios ideológicos y políticos o por su propia ignorancia. Estos prohombres y mujeres que hoy se rasgan las vestiduras ante las cámaras para congraciarse con las masas son los mismos que gastan a manos llenas Clic para tuitear




