@Tzion4325
Psicodrama El guión del fracaso Columna de Jorge Córdoba Soto Clic para tuitear
Apenas ayer recibía un curioso mensaje, de una cuenta al parecer de un individuo, u organización que dice observar la salud mental colectiva; que en síntesis, reclamaba la intervención de psicólogos y psiquiatras de forma sistemática sobre las comunidades como parte de una política de salud pública y “descontaminación”. Cuando repliqué; me dijo que Colombia estaba siendo empujada hacia el negro abismo a través del Psicodrama colectivo con la ayuda de universidades prestigiosas; me pidió no citarlo porque no querría sostenerlo. Hasta ahí; parecía otro mamerto envuelto en teorías conspirativas.
No tardé en enterarme; nada perdía con leer; siempre es ganancia.
El psicodrama es una intervención psicoterapéutica, a la vez una teoría del comportamiento; donde a través de una representación teatral dirigida se busca centrar al individuo mirándose a si mismo, ó a una sociedad (sociodrama), buscando catarsis, introspección positiva, retroalimentación en creatividad y aceptación. Se usa en terapias grupales, de pareja, comunitarias; y en palabras de sus autores; es una herramienta eficaz para complementar el tratamiento de muchos conflictos mentales y sociológicos.
Entendí entonces a lo que se refería este intrépido mensajero; pues nos ocupábamos del oprobioso acto humillante con las víctimas en el congreso de la república (Escenario), con el protagonismo de la representante Ángela Robledo(Psicóloga), el guión del ateo/anarquismo impostor, el público incauto de una Colombia enferma por carencia de principios y leyes máximas; el peor propósito de destruir cuanto sea cada atributo básico de la república, para darle patente y libre vía a su odio encarnizado por sus propias vidas, a las que quieren asemejarnos (Di-s nos proteja).
el peor propósito de destruir cuanto sea cada atributo básico de la república, para darle patente y libre vía a su odio encarnizado por sus propias vidas, a las que quieren asemejarnos (Di-s nos proteja). Clic para tuitearEsa protagonista sabe y entiende que no dice la verdad, que usa el proselitismo engañoso; que sus palabras nadan en descaro; que es mas que claro que está del lado de los victimarios sin causarle esto remordimiento alguno; que desprecia a las víctimas que no se humillan y que no son sobornables como los Teletubbies que contrataba Santos para hacerle venia a los bárbaros; y precisamente, su puesta en escena con el más vívido psicodrama, le borra toda culpabilidad. Finge descompensarse; pero con su precaria decencia se confunde entre acto intencional y natural; llora porque le duele la “vida”. ¿La vida de quien representante?; ¿la de ud sin el poder de destruir la democracia?, porque la de niños violados con pretensiones de mínima justicia sin burla no le duele…
Cuando se les lleva al punto del análisis crítico; entran en el maniqueísmo radical de “La guerra”, con peyorativos para quienes cuestionan: “Eso fue lo que se pactó”; querer reformarlo para equilibrio y tranquilidad general es destruirlo y llevar a la guerra…
Cuanto más se prolonga esta obra; mas mentes alcanza a manipular sobre un terreno abonado por la suciedad deshonesta de Fecode, el vacío de sólidos principios en universitarios con su díscolo modo entre libertario y violento, en el renacer de una ola de socialismo millennials; tienen el público servido; y los demás nos salimos de la obra; sin hacer frente a este antiguo pero sofisticado ataque, sin antes no ser denigrados en medio de cánticos de paz y de absurda falsa fluctuación del ánimo. Entonces allí van con el dolor por los “líderes sociales, los animales, el ambiente…”; en fin; todo a lo que puedan adherir para escapar del análisis juicioso y la ecuanimidad en sus apreciaciones.
Cuanto más se prolonga esta obra; mas mentes alcanza a manipular sobre un terreno abonado por la suciedad deshonesta de Fecode, el vacío de sólidos principios en universitarios con su díscolo modo Clic para tuitearNo es tan genial; lo rechazamos, es repugnante; pero permea la cantidad de mentes que no nos estamos encargando de pulir para filtrar toda esa bazofia. Entendí entonces la urgencia de la que me hablaba el mensajero.
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de El Parche del Capuchino
Jorge Mario Córdoba Soto
Oriundo de La Guajira; médico Anestesiólogo Cardiovascular de amplia experiencia; convencido y enamorado de la ciencia al servicio de la humanidad, la filosofía política, el análisis crítico. Estudioso de kabbalah pretendiendo escalar en mi humildad.
