Nueva polémica se despierta por la calificación de “líder social” de Andrés Felipe Vanegas Londoño, este nombre no dice nada, tal vez un populacho más, el rapero carismático de la cuadra, pero si te dicen que se trata de Uriel o Pedro y le suman la palabreja de poca monta de alias y como plus te hablan de Ejército de Liberación Nacional, de inmediato pensamos, en una definición científica y ajustada a la realidad, resaltando empíricos conocimientos médicos definidos poco más o menos a enfermedad contagiosa de origen bacteriano, que se transmite por vía sexual y se caracteriza por un flujo purulento, oloroso y nauseabundo de la vagina o de la uretra o la coloquial expresión colombiana “eso es una gonorrea”.
Salieron en su defensa sectores abiertamente siniestros y radicales, en unísona lloratón mamerta exigiendo al gobierno nacional claridad en el “asesinato” de este prohombre que poco le faltaba, según ellos, poseer los dones de liderazgo militar y político de Napoleón encarnados en el libertador del Chocó. Dentro de sus principales proyectos humanitarios contamos, con secuestros extorsivos, reclutamiento forzado de menores de edad, delitos ambientales con fines de narcotráfico, garantizando toda su cadena desde la siembra, recolección, procesamiento, refinamiento y comercialización, pero sin dejar de deforestar las selvas rivereñas del rio San Juan, para la explotación ilegal de la minería, fabricación de explosivos caseros e instalación de campos minados o fungir como influenciador en redes sociales.
Promovió y coordinó la quema de CAIS en el país, arengo y motivo la enardecida e indignada turba en el marco de la protesta “pacifica” cuyo detonante fue la muerte de Javier Ordoñez, penetrando las manifestaciones y ordenando desmanes, los cuales fueron cuidadosamente planeados a través de colectivos populares, aquí se suma el oportunismo delictivo, mezcla de terrorismo y crimen organizado, de quienes salen a cometer delitos, sabedores de la impunidad que los rodeará, agregándole pancistas políticos y mediáticos de algunos sectores radicales acostumbrados a explotar el descontento de jóvenes con mentes maleables como arcilla mojada y que se manipulan al antojo de quien maneja sus hilos.
Este virtuoso apolíneo transgresor (Uriel) abiertamente era quien manejaba las finanzas de su frente guerrillero, confirmando la participación en narcotráfico del ELN tornándose como el principal musculo financiero, con estas actuaciones pierde su norte político e ideológico, siempre se vio cubierto su rostro con una pañoleta del ELN, la cual no ocultaba y menos exoneraba sus delitos y su historial delictivo, pese a su relativa corta edad de 42 primaveras ya acumulaba algo fundamental en su curriculum vitae y era una trayectoria criminal de 20 años. Frontis a opulentos conocimientos y ante tan vasta experiencia pensaría, no se diga más, controladísimo, como asesor de presidencia.
Otra deleznable y sistemática practica empleada por este criminal era el secuestro extorsivo, sus carceleros subordinados y hoy desmovilizados dan cuenta de la custodia de varios, entre ellos un controvertido excongresista Chocoano. A sus víctimas las mantienen en circunstancias infrahumanas amarrados de pies y manos tal cual se amarra un marrano en una moto para llevarlo al matadero, dándole tinte inhumano y degradante, haciendo más complicadas las condiciones de cautiverio el entorno natural en el que se encuentran, la manigua, escasas vías de acceso, quebrada geografía, elevadísimos niveles de pluviosidad y un clima cálido súper húmedo, obligan a sus víctimas a negociar su libertad ofertando hasta títulos mineros con tal de lograr su emancipación.
La falta de oportunidades se presentan como caldo de cultivo para el reclutamiento forzado de población indígena y afro de la región, siendo estas comunidades sometidas a órdenes del frente de guerra occidental Omar Gómez vinculándolas al conflicto de manera directa o indirecta, gran parte de ellos resultan en sus filas al no presentarse más opciones de vida, encontrándose evidencias graficas del funcionamiento de una academia de entrenamiento de combatientes llamada “Escuela de Suboficiales del ELN”, los graduandos serán los cabecillas ideológicos y militares de las estructuras criminales de la región.
El hermoso y agreste departamento de Chocó multi victimizado pareciera no escapar a su trágico destino, aparte del combo de Uriel otras organizaciones delictivas justifican su accionar narco, en mi concepto comparten negocio mas no lo disputan, con estructuras del clan del golfo y “disidencias” que aplicando subterfugio son las mismas FARC, la única diferencia radica exclusivamente en la franquicia que utilizan para delinquir.
El que a hierro mata a hierro muere “comandante Uriel”, lo más neurálgico es la preocupación por exaltar eximias cualidades del aniquilado bandido por parte de Gustavov Petrochenko, haciendo uso de los ardides propios de un marcado destino delictivo, camuflarlo y presentarlo como un líder social, engendrando la creencia que la neutralización de alias Pedro es un crimen de estado, donde se evidencia que llamamos malo a lo bueno y a lo benévolo perverso. En este punto, nos preguntamos ¿Qué hilo conductor los une? Y yo mismo me respondo sin temor a equivocarme, su pasado y prontuario criminal.
¡Palabra de Espartano!




