El pasado 17 de octubre del Presente año noté que de un momento a otro muchos de los usuarios “relevantes” de twitter comenzaron a promocionar una noticia de “El País” en la cual se anunciaba el crecimiento desmedido durante los últimos meses de una “nueva” red social que denominaron de ultra derecha, en dicha plataforma digital se prometía total libertad de expresión y se condenaba la censura de las demás redes sociales.
Tengo que confesar que la curiosidad me pudo, y tan pronto vi que fue tendencia la descargué de inmediato, pensé: ¿Si le dí la oportunidad a Tik Tok (divertidísima a mi parecer) por qué no dársela a una nueva plataforma? creé mi usuario y comencé a postear mensajes y curiosear con los @ de twitter de varios amigos, para ver quién más había caído ante esa campaña de marketing (sin querer) que se le había hecho, para mi sorpresa noté que muchos usuarios “relevantes” en twitter ya lo habían creado, comencé a “cacharrear” hasta que por fin di con el chiste y prácticamente era lo mismo pero con distintos nombres.
Iniciar de cero en una plataforma nueva para muchas de las personas con un robusto número de seguidores debe ser desesperante, ya que no obtienen la misma cantidad de interacciones, de inmediato algunos llegaron incluso hasta a rogar “ecos”, lo que es equivalente a un RT, desde mi experiencia personal me pareció genial iniciar de cero, sin preocuparme tanto por cada publicación, me la gocé tanto ese primer día que le di casi hasta las 3 de la mañana.
Ahora bien, abordando el tema de la “libertad absoluta” que prometen en Parler me parece que tienen razón, pero debo confesar que no tener un “mamerto” peleando hasta por las comas de un tuit, es bastante aburridor. Es reconfortante estar en una red en la cual todo es armonía y paz, pero hace falta el picantico del debate y lo dice alguien que publicaron en una de las cuentas de sicariato virtual más viral de todas, la famosa cuenta de los “premios popis”, ¿Por qué me publicaron? por no apoyar las marchas del año pasado, me dijeron hasta de que me iba a morir, al punto que me enteré que habían personas que me odiaban por twitter, pero de frente me saludaban con “cariño”, en fin, volviendo a Parler, me parece que es un sitio de recarga de energía espectacular siempre y cuando se mantenga la unión y la camaradería y no se comience a endiosar a “x” o “y” cuenta, porque siendo realista y como uno de los primeros miembros del Uribismo en twitter, eso de endiosar personas solo genera división, envidias y malentendidos.
Desde el domingo, hasta el día de hoy pude notar la diferencia de ambientes tan tremenda que hay entre Twitter y Parler, mientras en Twitter todos se atacaban por la Minga del Covid-19, la muy reprochable pancarta en la cual amenazaban al Presidente Uribe o el despido de Ariel Ávila de Semana, en Parler todos estábamos publicando memes, riéndonos y escribiendo pendejadas ¿Estar al margen del ambiente tóxico de Twitter es enriquecedor para el debate político actual? para nada, pero sí, para el alma y el espíritu.
Como apunte suelto y totalmente alejado del tema principal de este escrito, pero que simple y sencillamente no puedo ignorar, quiero denotar que me genera un alto grado de perspicacia la salida de Ariel Ávila de Semana, después de que Vicky Dávila dijera que cuando ingresó a ese equipo había una persona que no quería que ella estuviera ahí, ¿Sin querer queriendo el Uribismo fortaleció a una de sus más duras detractoras? Muy probablemente, pero a Vicky si le quiero decir que la entiendo completamente, es complicado trabajar con un grupo de hipócritas que generan resistencia, no solo propia sino, también en los demás con el trabajo de uno y más, si esos hipócritas lo saludan a uno con la misma mano que le están clavando lentamente el puñal.
Para finalizar este escrito con mi experiencia personal en Parler quiero recalcar la importancia de tener detractores en todas las plataformas, ya que estos nos retan a mejorar nuestro discurso y nuestra argumentación. Además, recuerden que como una vez leí en Twitter “Un buen líder busca un equipo que lo cuestione, no que lo aplauda”. Por mi parte, no dejaré ninguna y seguiré alternando en ambas plataformas que me parece que se complementan perfectamente, en Parler para desintoxicarme del veneno recibido en Twitter y en Twitter para ponerle picante al debate político.





