@EduardoBenitezG
Pantallismo versus diálogo popular Columna de Eduardo Benítez Gaitán Clic para tuitear“El problema de nuestra época consiste en que los hombres no quieren ser útiles sino importantes”
Winston Churchill, ex Primer Ministro del Reino Unido

Pantallismo: El ex viceministro Luis Ernesto Gómez, cuyo único mérito es posar de “irreverente” usando traje con convers en los restaurantes, tertulias y medios bogotanos prostituyendo el concepto “activista” mientras pasa de agache su reprochable o más bien nula gestión.
Diálogo Popular: El profesor Manuel Suárez, presidente de un acueducto comunitario en la vereda de El Tejar dando ejemplo de trabajo en equipo y sin protagonismos, garantizando el suministro de 24 horas de agua potable para más de 200 usuarios en una de las zonas más secas de Boyacá en plena sequía.
El ex viceministro Luis Ernesto Gómez, cuyo único mérito es posar de “irreverente” usando traje con convers en los restaurantes, tertulias y medios bogotanos prostituyendo el concepto “activista” Clic para tuitearPantalllismo: María Fernanda y Cathy, que no pierden la oportunidad de pegarse a cuanta marcha, plantón o debate reluzca para posar de indignadas y adalides de la lucha contra la corrupción, mientras que la primera calla sobre sus contratos con la administración Petro y el gobierno Santos, al parecer sin el lleno de requisitos legales, mientras Cathy se hizo famosa por censurar las preguntas del programa Séptimo Día al secretario de Movilidad de Bogotá en enero de 2018.
Diálogo Popular: El profesor Fredy Correa, convocando a estudiantes y padres de familia para trabajar mancomunadamente en el mejoramiento de espacios deportivos y de recreación para en el Colegio de Llanogrande.
Pantallismo: Daniel Quintero Calle, de orígenes conservadores, luego posando de antisistema con su “partido del tomate” para recalar en el viejo partido Liberal y posar de viceministro de TIC de Juan Manuel Santos, voltearse como “alternativo, joven y activista” bajo la sombra de la campaña presidencial de Petro en Medellín y ahora postularse como alcalde de la capital antioqueña.
Diálogo Popular: El sargento Bolaños organizando Jornadas de Apoyo al Desarrollo para llevar servicios de salud y vacunación de personas y mascotas, recreación para los niños, cine y charlas de buenas prácticas agrícolas para más de 1.500 campesinos y reparando junto a un pelotón de soldados vías terciarias en Boyacá.
Pantallismo: César Pachón, hoy flamante Representante a la Cámara, que desde el 2013 vive políticamente de atizar el odio y la indignación de los campesinos, que hoy viven igual o peor que en los tiempos del Paro Agrario, Pachón hoy se embolsilla $30 millones al mes de nuestros impuestos como congresista mientras su única gestión es posar en fotos con los campesinos con frases populistas y de Perogrullo pero sin soluciones de fondo para nuestro campesinado.
Diálogo Popular: El padre Isaías que durante más de 40 años ha trabajado por la educación de miles de niños de zonas vulnerables de Bogotá, convencido que la música, la ciencia y la tecnología son el camino para salir de la pobreza, lo que lo ha llevado a graduar más de 857 jóvenes bachilleres, becados por su excelencia académica en las mejores universidades del país.
Pantallismo versus activismo, son los contrastes de un país donde los medios de comunicación, partidos y movimientos políticos tienden a privilegiar y ensalzar como “líderes” a aquellos que hacen gala de eficaces estrategias de figuración en las pantallas y micrófonos pero con un pobre o nulo desempeño de cambio y transformación social de las comunidades a las que abusivamente se adjudican la vocería y representación.
Otro año de elecciones ha llegado, en el mes de octubre los colombianos estamos convocados a elegir ediles, concejales, alcaldes, diputados y gobernadores, desde ya empiezan a pulular los mal llamados “activistas” sacando sus credenciales para aspirar a dichos cargos, apelando a atizar el odio y la rabia colectiva aderezadas con respuestas comunes y políticamente correctas, pero con pobres o nulos desempeños de trabajo con la gente de a pie.
Empiezan a pulular los mal llamados “activistas” sacando sus credenciales para aspirar a dichos cargos, apelando a atizar el odio y la rabia colectiva aderezadas con respuestas comunes y políticamente correctas Clic para tuitearNo podemos olvidar que uno de los elementos centrales de los planteamientos del presidente Uribe ha sido el denominado “Diálogo Popular”, además de la Seguridad Democrática, el éxito de Uribe radicó en bajar del pedestal al Presidente de la República, de rasgar el velo que dividía a ciudadanos del primer servidor público de los colombianos.
El Diálogo Popular implicaba la interacción sostenida con los ciudadanos, tanto en los Consejos Comunitarios, donde no solo llegaba “papá Estado” para arreglar los problemas sino que se involucraba y empoderaba a las comunidades en las soluciones, como en los debates cotidianos y ya legendarios de Uribe con sus detractores que le valieron el aprecio de los ciudadanos.
En momentos que los enemigos de la democracia hacen gala de estrategias efectivas de indignación, odio, demagogia y populismo, es momento de responder con una estrategia que busque, forme y empodere a todos esos líderes invisibles que han hecho un trabajo destacado con sus comunidades, que aman a Colombia y que hoy son invisibilizados, tanto por el pantallismo, como por aquellos que ganan posiciones a través de la adulación in extremis en los pasillos de los partidos, de los ministerios y del Capitolio.
Hay que responder a la estrategia de odio de clases en marcha, pero no bailando al ritmo de ellos, bien lo decía Uribe: “Para vender mi panela, no debo hablar mal de la panela del vecino”. Hay que responder con una estrategia que reivindique, profundice y potencie el Diálogo Popular, construir país desde abajo para dar respuesta a las necesidades y demandas de los ciudadanos.
Hay que responder con una estrategia que reivindique, profundice y potencie el Diálogo Popular, construir país desde abajo para dar respuesta a las necesidades y demandas de los ciudadanos. Clic para tuitearEl país requiere soluciones en torno a la educación, a la salud, las vías, proyectos productivos, lucha contra la inseguridad y lucha contra el microtráfico, hay cientos, sino miles de líderes dando la lucha que quieren ser escuchados y empoderados, a ellos hay que escucharlos en los territorios y no seguir perdiendo el tiempo con Mafe, Cathy, Luis Ernesto y Daniel en aburridas y deshabridas tertulias de los salones bogotanos en torno a temas como el espurio Acuerdo Santos-FARC, que en poco o nada responden a lo que en verdad reclaman los colombianos.
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Eduardo Alberto Benítez Gaitán
29 años, politólogo de la Universidad Nacional de Colombia (2012) y magister en Seguridad y Defensa Nacionales de la Escuela Superior de Guerra (2018) con diplomados en Seguridad Multidimensional de la Escuela Superior de Guerra y en Liderazgo Político Y Social de la Universidad Sergio Arboleda. Se ha desempeñado como Secretario de Gobierno y Desarrollo Social del municipio de Nuevo Colón (Boyacá) y como Asesor de Pensamiento Prospectivo del Departamento Conjunto de Inteligencia y Contrainteligencia Militar de las Fuerzas Militares de Colombia.
