Barranquilla cumplirá un periodo de doce años consecutivos de buenos gobiernos, ya que el actual alcalde Jaime Pumarejo sigue la misma ruta transformadora trazada por sus antecesores. Esa sin duda ha sido la clave… Clic para tuitear
Llegar a Barranquilla después de largos años viviendo en otras ciudades del País, es por demás gratificante y refrescante. Recorrer sus calles y ver la pujanza en el crecimiento de obras de infraestructura y desarrollo que sus líderes han propiciado, es algo que llena de orgullo a cualquiera persona que haya crecido en la arenosa. Salí de esta ciudad prácticamente al comienzo de los buenos gobiernos que ha tenido esta bella urbe. Barranquilla ha tenido unos cambios drásticos a favor de sus ciudadanos que impactan la vista y la percepción de que las cosas se están haciendo de manera excelente; la ciudad ha sido transformada, y aunque aún quedan muchas cosas por hacer, ha recuperado ese liderazgo que siempre ha tenido como pionera de muchos acontecimientos históricos. Atrás quedaron aquellos años de gobiernos locales desastrosos, atrás quedo la ignominia y el saqueo a sus arcas realizados por nefastos dirigentes políticos solo interesados en cómo darle de comer a su estómago. Atrás también quedo aquella época tenebrosa cuando a nivel político éramos vistos como unos parias, o unos politiqueros insaciables comiéndose el erario público.
Todo este maravilloso tiempo de desarrollo comenzó con la llegada de Alejandro Char a la alcaldía en el periodo 2008 – 2011; no cabe duda que este joven dirigente trajo consigo nuevas ideas que supo plasmar una agenda de trabajo articulado, todo con el propósito de devolverle a la ciudad esa grandeza que había perdido. Char no escatimo esfuerzos en ese gran plan de retornarle el protagonismo perdido a “la puerta de oro de Colombia”. Luego siguió Elsa Noguera, la actual gobernadora de Atlántico; ella continuo el mismo trazado de su antecesor. Y lógicamente el segundo periodo como alcalde de Alejandro reflejo a un más esas iniciativas transformadoras que tienen a muchas personas hablando del milagro que es hoy esta ciudad.
Barranquilla cumplirá un periodo de doce años consecutivos de buenos gobiernos, ya que el actual alcalde Jaime Pumarejo sigue la misma ruta transformadora trazada por sus antecesores. Esa sin duda ha sido la clave para ver plasmado su actual desarrollo. Aquí no se han interrumpido programas porque cada uno de quienes han sido elegidos para guiar sus destinos tienen el mismo propósito: el desarrollo de la ciudad y sus habitantes. Es difícil encontrar en esta ciudad la polarización que divide a otras ciudades del País. Generalmente a la hora de elegir al alcalde, los barranquilleros no improvisan, van como se dice popularmente a la fija. El gran éxito del grandioso desarrollo de la ciudad ha sido que entre sus últimos gobernantes no ha habido división política; todo es trabajo en equipo.
Llego a esta ciudad después de vivir muchos años en Bogotá, nuestra capital; y aunque no está bien comparar el desarrollo de ambas ciudades para no entrar en el juego de pasiones regionales, si puedo por lo menos decir que la Capital ha sufrido atrasos por culpa de las pujas entre politiqueros. La alcaldía de Gustavo Petro fue un desastre total en todos los órdenes; paralizo obras esenciales y se dedicó más a defenderse de acusaciones por escándalos en su administración que a gobernar. El único que lo ha hecho bien ha sido Enrique Peñalosa, un dirigente serio, comprometido con el desarrollo de la ciudad Capital. Ahora gobierna Claudia López, una persona que incluso entre sus electores ha dejado un sinsabor, todo por dedicarse más a la camorra, los gritos y los insultos que dirigir la ciudad.
Barranquilla se ha convertido en un modelo de ciudad; sus anteriores gobernantes, así como el actual han priorizado el desarrollo de su gente. Hoy la ciudad presenta los mejores índices en varios ítems a nivel Nacional. Tengo que felicitar a los dirigentes de mi ciudad, han pensado en el desarrollo y bienestar de sus habitantes antes que en ellos mismo. Los alcaldes que han gobernado a la arenosa se han dado cuenta de que la mejor carta de presentación para ellos y sus futuras aspiraciones políticas, pasa por ejercer un buen gobierno, y eso lo han sabido hacer muy bien.




