
Señor Almirante
Gabriel Arango Bacci
E.S.D.
Apreciado Gabriel:
Me siento reconfortado con el fallo del Consejo de Estado, que ordena a la Fiscalía indemnizarte por los graves e irreparables daños y perjuicios causados, noticia que tanto había esperado.
Lo importante es que Juan Manuel Santos y los autores de semejante despropósito, asuman y paguen las consecuencias.
Seguí con la mayor atención tu dura vigilia y sabía que llegaría la reivindicación de tu nombre, honra y honor. Colombia y la Armada Nacional te deben un desagravio.
Desde la época en que fuimos compañeros en la Escuela Naval, creo en tu rectitud, pulcritud y honorabilidad, y siempre te recuerdo y te he considerado como un Gran Señor y un auténtico Caballero del Mar.
Gabriel, lo mejor siempre está por venir.
Buen tiempo, buen viento y buena mar.
Abrazo fraterno.
Rafael Rodríguez-Jaraba




