Los desafíos de los ídolos - Columna de Juan M. Jaramillo Clic para tuitear
No culpo a quienes han perdido el rumbo por cuenta de la fama, hago una reflexión de qué podría hacer para cambiar esa realidad y que quienes admiramos puedan ser personas que guíen e influyan positivamente en todos sus… Clic para tuitear
Esta semana el mundo del deporte despidió a una de sus grandes figuras, uno de los ídolos más relevantes de las últimas décadas, el futbolista argentino Diego Armando Maradona.
He estado atento a las reacciones de las personas y me he encontrado desde el llanto inconsolable de algunos hasta los peores insultos por parte de otros y varios videos en los que muestran las peores facetas personales del jugador.
No recuerdo haber visto jugar a Maradona, estaba muy pequeño aún cuando él ya estaba en edad de retiro, pero si recuerdo mucho al Maradona conflictivo y grosero que quedó después de retirarse de las canchas.
“Yo entiendo que a Maradona lo hayan vuelto un ídolo, a los humanos nos hace vibrar la gente con talentos especiales, sea en los deportes, en la música, en las artes, en la ciencia o en cualquier disciplina que aparezca una persona excepcional, el problema es que no todas las personas con talentos especiales están preparadas para ser famosas”.
Mas allá de mi percepción de él como persona, el tema de las grandes figuras del deporte siempre me ha traído cuestionamientos, porque se cuentan por montones casos similares a los del astro Argentino, personas que salieron de hogares pobres, con pocos estudios, con padres que tal vez no fueron buen ejemplo y no han sabido administrar el dinero, por lo cual se enloquecen al ver que les llega la fama y terminan perdidos en los vicios, los escándalos y enredados en múltiples problemas.
Creo que manejar la fama no es para nada sencillo, en ningún caso. El solo hecho de perder absolutamente la privacidad ya debe ser estresante, no poder salir a ningún lugar como lo haría cualquier persona del común, porque siempre tendrás seguidores que se querrán ir encima de ti, abrazarte, darte besos, tomarse fotos, pedir autógrafos, aún cuando podrías estar teniendo un mal día, no debe ser para nada fácil y lo peor de todo es que si no haces buena cara o tienes alguna respuesta negativa, podrías salir en todos los medios dónde te van a acusar de ser un ególatra, porque cuando se dice a linchar a alguien, los medios de comunicación se tienen confianza!
Yo entiendo que a Maradona lo hayan vuelto un ídolo, a los humanos nos hace vibrar la gente con talentos especiales, sea en los deportes, en la música, en las artes, en la ciencia o en cualquier disciplina que aparezca una persona excepcional, el problema es que no todas las personas con talentos especiales están preparadas para ser famosas.
De Maradona me queda una mala imagen, un tipo grosero, drogadicto, abusador y, por si fuera poco, simpatizante del comunismo. Absurdo ver a alguien que lo tuvo todo y vivió como rey, apoyando a aquellos que obligan a los demás a vivir en la pobreza extrema y sometidos a la voluntad de sus líderes millonarios. Sin embargo, no lo culpo, pues tal vez no tuvo en su hogar y en su vida las bases suficientes y el direccionamiento correcto para enfrentarse al mundo que le tocó vivir, ser un ídolo a nivel mundial.
Así que el desafío como sociedad es lograr que esas personas no terminen perdidas en una mala vida, condenadas por haber nacido con talentos excepcionales.
Así que el desafío como sociedad es lograr que esas personas no terminen perdidas en una mala vida, condenadas por haber nacido con talentos excepcionales. Clic para tuitear
Pienso que hace falta, sobre todo con las personas de escasos recursos que empiezan una carrera vertiginosa a la fama, un acompañamiento tanto en lo psicológico como en la administración del dinero. Hay muchos ejemplos tristes, pero uno de los más dolorosos es el de Pambelé, que después de darle la gloria a Colombia en el Boxeo, terminó viviendo en condiciones muy difíciles.
Es sobre todo complicado con los deportistas porque por lo general su carrera es corta, en el momento del retiro todavía les queda toda una vida por vivir, y de la buena administración del dinero depende que puedan seguir viviendo en buenas condiciones el resto de su vida.
En resumen, solo quería contarles que no culpo a quienes han perdido el rumbo por cuenta de la fama, más bien hago una reflexión de qué podría hacer para cambiar esa realidad y que esas personas a quienes admiramos por sus destrezas también puedan ser personas que guíen e influyan positivamente en todos sus seguidores desde la parte humana, que además de ser talentosos en sus disciplinas, sean ejemplo de vida y de superación para muchos otros, que sean verdaderos líderes inspiradores.
Aprovecho para decir que la semana pasada me contactó un Joven muy motivado con el fútbol, quiere hacer del deporte su vida y tiene como gran objetivo regalarle una casa a su madre. Me pareció un buen joven, pareciera tener intensiones nobles y lo más importante, pasión por lo que hace. Así que aproveché la oportunidad para aconsejarlo (Sin que me lo pidiera y como metido), le dije que lo primero era la disciplina y que si de verdad quería lograr cosas grandes tenía que tener enfoque y no dejarse deslumbrar por lo que la fama le podría traer, que fuera muy juicioso con sus entrenamientos e hiciera siempre más de lo que le pedían, que convirtiera ese objetivo en su obsesión y no descansara hasta lograrlo, pero que mantuviera siempre la humildad y recordara su origen, ojalá se le haya grabado algo de eso.
El está buscando un manager o un patrocinador que lo pueda ayudar a salir adelante, si ustedes que me leen tienen a algún conocido, me pueden escribir para pasarles el contacto.




