Las enfermedades mentales son un problema de salud pública debido a la discapacidad que generan cuando no son tratadas, su aparición a temprana edad, su curso crónico, el costo directo que la enfermedad produce y el sufrimiento que trae. En el caso de los trabajadores de la salud, estos son altamente vulnerables debido a la sobrecarga laboral, la falta de recompensa por el trabajo desempeñado, la pérdida de la cordialidad en el ambiente laboral y ocasionalmente del control sobre lo que se realiza, así como el conflicto con los valores personales y la carga emocional generada por el hecho de atender a otros seres humanos en situación de vulnerabilidad y alto sufrimiento emocional.
Todos estos motivos se hacen evidentes en diferentes estudios, el Programa de Psiquiatría del Harlem Hospital Center en Nueva York, estimo que el riesgo de morir por suicidio es dos veces mayor en los médicos y tres o cuatro veces mayor en las médicas, si se compara con la población general. De igual forma la Encuesta Nacional de Situación Laboral para los Profesionales de la Salud 2019 de Colombia, encontró que las inadecuadas condiciones laborales del personal de la salud han generado un aumento en los casos de Burnout, y en las tasas de depresión y suicidio. Estas condiciones de vida y salud mental han sido identificadas por el gremio médico, y gracias a campañas como “Crazy socks for Docs” y otras nacionales lideradas por la Sociedad Colombiana de Psiquiatría como “Prevenir es preguntar”, se ha logrado incentivar el autodiagnóstico, y fomentar la conciencia sobre la importancia en la búsqueda de ayuda, además de disminuir el estigma y luchar frente al carácter poco tolerante a la frustración que caracteriza a los médicos, ya que son entrenados para que el fracaso y el error no sean una opción.
A este panorama desconsolador llega una oportunidad de cambio, un médico psiquiatra y senador ha elaborado y presentado un proyecto de ley, el cual cursa actualmente en el congreso, y busca mejorar, garantizar y velar por el cuidado de la salud mental de los médicos y de todo el personal de la Salud. Este nuevo proyecto pretende que el Ministerio de Salud y Protección Social, implemente un protocolo con guías y rutas integrales de atención basadas en la promoción de la salud mental y la prevención de los trastornos mentales en el personal de la salud, el cual debe contar con un proceso de participación colectiva con sindicatos, asociaciones, agremiaciones y el recurso humano en salud en general.
De igual forma, busca la construcción de una política de atención integral de carácter preventivo y que además no solo involucre al trabajador de la salud, sino también a su familia, facilitando el acceso a los servicios especializados por medio de telemedicina u otras herramientas tecnológicas, y la creación de un canal de comunicación para denunciar de forma anónima episodios que violenten al médico y afecten su salud mental. Otro punto a favor es la importancia que da a la información epidemiológica, pues pretende se conozca la situación del personal de la salud, se caracterice, se creen indicadores y se realice seguimiento a esta. Además, dicha información debe estar disponible en el observatorio de salud mental; todo esto con el propósito de que las políticas que se implementen respondan a las necesidades de los médicos. Asimismo, cabe resaltar la formulación de estrategias de vigilancia y protección de la salud mental del personal en formación, como estudiantes, residentes e internos, por parte del Ministerio de Educación, el cual deberá presentar políticas que prevengan el maltrato y la vulneración del derecho a la salud mental, y modifiquen las practicas descalificadoras de enseñanza.
Para terminar, extiendo una invitación al personal de la salud y sus familias a que se empoderen con el proyecto, lo compartan en redes sociales, y comenten con sus pacientes, amigos, compañeros de trabajo y todo aquel que sienta empatía por la vulneración de la salud mental de los médicos. Este es un paso gigante en la protección de sus derechos, que merece todo el apoyo posible para que tenga un final exitoso, mejore las condiciones de educación, trabajo y vida de aquellos que nos cuidan.




