Los políticos de nuestro país se han olvidado de un tema muy importante para la vida de cada colombiano. El mundo sabe que la pandemia del coronavirus nos trajo nuevos retos sobre todo en materia de salud, nadie sabía que un virus fuera tan mortal y de consecuencias catastróficas.
A lo largo del año 2020 se tomaron medidas difíciles para la sociedad en su conjunto, el confinamiento obligatorio terminó con los sueños de muchas personas bajo el argumento de salvar la vida pero lo que muchos no pensaron fue en la economía de estas, estar encerrados dentro de cuatro paredes en vez de aliviar la salud lo que hizo fue crear otras enfermedades, incluso más graves que el propio coronavirus.
Muy bien que los gobiernos hayan tomado medidas drásticas de protección a la población, los primeros meses toda la gente aceptó pensando y con razón que las medidas solo eran temporales mientras las autoridades adecuaban el sistema de salud. Lo peor estaba por venir. No solo confinaron a la gente sino que las dejaron solas, a la deriva, sin garantía de salario o de empleo siquiera.
En Colombia donde buena parte de la economía es informal no se permitió que las personas salieran a trabajar a ganar siquiera un peso para sobrevivir. Este hecho hace necesario que la política económica se enfoque en reducir la informalidad, se sabe que las crisis no se prevén y menos si son de origen natural, luego no se puede dejar a la incertidumbre millones de vidas.
Cuando hasta ahora el virus estaba llegando a los países es compresible que las autoridades no sabían que hacer y por eso tomaron medidas urgentes como las llamadas cuarentenas y los toques de queda, en ese momento estuvo bien, pero llevamos casi un año, en donde los gobiernos tuvieron que investigar y tomar otro tipo de decisiones en virtud de la salvaguarda de la salud y de la economía de la población.
No existe esa dicotomía que han creado muchas personas entre salud y economía, hacer eso seria condenar a unas personas a morir por falta de atención médica y a otras por inanición. Los que manejan las políticas públicas en los países deben saber que es obligación del Estado proteger la vida y la integridad de todas las personas y no escoger entre una cosa y otra.
En el mundo han creado casi que un cuento que la pandemia es el caos total, por supuesto que es grave peor no es para que se paralice toda la actividad de la gente. Es tan grave lo que han hecho con el mundo que se han olvidado de un tema muy importante, la economía. La han dejado de lado, eso ya no importa dicen muchos. En lo que a mí respecta siento frustración por la academia en general, no se han pronunciado en nada.
Es cierto que la economía no volverá a ser la misma que antes, eso es indiscutible y los economistas debemos estar a la vanguardia de ello, tenemos grandes retos, por ejemplo, el de sortear una crisis a posteori a la pandemia. Pero es que el verdadero problema no es a futuro es ahora. Les hago una pregunta a mis colegas economistas, ¿vamos a esperar hasta el fin de la pandemia para siquiera pronunciarnos?, si es que nadie sabe cuándo se acabara esto, mientras tanto la economía se derrumba como fichas de dominó. Debemos actuar.
En Colombia no he visto a ninguna universidad que se haya preocupado en verdad por la situación económica actual del país, si, todos dicen que en el futuro debemos hacer algo, pero ahora qué, acostados en una cama o sentados en un sofá esperando a ver qué paso, no, así no es. Los economistas sabemos muy bien que la solución de los problemas no se hace individualmente, es la suma de muchas personas para sacar algo exitoso, ¿qué esperan los economistas colombianos para pronunciarse y empezar a trabajar?
Un país con un déficit fiscal del 9% es una catástrofe debido al gasto excesivo del Estado, sobre todo de gastos innecesarios como ocurrieron en el periodo 2010-2018 en donde el gobierno se gastaba la plata en la compra de cortinas y en la remodelación de cuadros de pintura. Cuando llegó la pandemia en donde se necesitaba el gasto todavía estaba ese hueco fiscal, luego ahora ese hueco es más grande y muy difícil de tapar, ¿qué se hará?
En mi humilde opinión como economista en formación solo hay dos soluciones a este grave problema, el primero es que se disminuya el gasto del Estado considerablemente y el segundo es que se haga una Reforma Tributaria que recaude mucho dinero para “tapar” ese hueco tan grande del déficit fiscal.




