La historia que el mundo olvidó
@Conservador29
La historia que el mundo olvidó Columna de Mauricio Caicedo Clic para tuitear
Hay episodios que quienes escriben la historia han preferido olvidar, a veces arrastrado el relato por el vértigo del triunfo, los perdedores son olvidados; eso ha sucedido durante largas décadas con quienes fueron derrotados en la guerra civil rusa.
Una guerra civil que no debemos olvidar, ya que forma parte del proceso de la toma del poder por parte de los Bolcheviques, los derrotados, la “Rusia Blanca”; fueron no solamente vencidos si no exterminados y exiliados, ese fue su destino y esta es su historia.
La Revolución Bolchevique de 1917 de la que ya se cumplieron cien años, se impuso, pero no sin antes con una fuerte resistencia, de hecho, estuvo muy cerca de fracasar. La toma del poder de los Bolcheviques no consistió en el asalto al palacio de invierno; si no que ese solo fue su principio.
La verdadera toma del poder de los comunistas consistió en una larga guerra que libraron contra los “ejércitos blancos” que en realidad se componían de distintas fuerzas en donde su denominador común era su oposición a los Bolcheviques.
La toma del poder de los Bolcheviques no consistió en el asalto al palacio de invierno; si no que ese solo fue su principio. Clic para tuitear
El enfrentamiento entre ambas fuerzas fue muy feroz, con constantes cambios en su control territorial; al principio los ejércitos contrarrevolucionarios también llamados “rusos blancos” dominaban una mayor cantidad de territorio, pero la ausencia de una verdadera dirección central que coordinara las operaciones hizo que se desperdiciaran las oportunidades de victoria. Hasta mediados de 1919 pudieron haber ganado la guerra, pero a partir de la fecha su suerte cambió, aunque el almirante Kolchak demostró ser el mejor líder militar, nada pudo hacer ante la carencia de un mando unificado; cada vez los blancos estaban más lejos de sus bases mientras los rojos disponían de una zona geográfica más compacta.
El ejército rojo era superior al ejército blanco en su formación política, además repartieron muchas tierras para ganar adeptos que los apoyaran en las movilizaciones durante la guerra civil rusa, una vez triunfaron en la guerra colectivizaron estas tierras dejando desposeidos a los campesinos.
A finales de 1919, los Bolcheviques habían expulsado de casi toda la Rusia Europea a los ejércitos blancos que solo sobrevivían en el extremo oriente del país y en forma precaria en el sur de Ucrania. Los Bolcheviques derrotaron al grueso de los blancos en Siberia.
Estos se terminaron transformando en pequeñas bandas dedicados a sobrevivir, un caso peculiar fue un grupo de rusos blancos que fundó un gobierno en Mongolia y al este del Lago Baikal a las órdenes del Barón Von Ungern-Sternberg.
La guerra terminó cuando un contingente de ciento cincuenta mil rusos blancos fue derrotado por los Bolcheviques en el sur de Ucrania tras la frustrada campaña de Polonia en 1920. Los factores decisivos en la victoria comunista; fueron la disciplina de Trotski, al lograr una movilización popular de la clase obrera y campesina e imponer una economía de guerra para forzar a las industrias a suministrar pertrechos al ejército rojo, la efectiva propaganda subversiva previa a la guerra los ayudó a reclutar miles de miembros de sindicatos comunistas indoctrinados al ejército rojo; los Bolcheviques lograron que el bando derrotado aparezca ante la historia como elitista, monárquico, de terratenientes y esclavos de potencias extranjeras; han sido exitosos vendiendo esta mentira.
Los factores decisivos en la victoria comunista; fueron la disciplina de Trotski, al lograr una movilización popular de la clase obrera y campesina e imponer una economía de guerra Clic para tuitearEn realidad, la facción monárquica y elitista del ejército blanco era una minoría, la inmensa mayoría de sus miembros eran personas de origen campesino que solo querían conservar su tierra y sus tradiciones.
El ejército rojo tenía un sistema muy organizado y centralizado que coordinaba todos sus esfuerzos, estrategias y logística de los diferentes componentes de este. Los rusos blancos en cambio formaron sus ejércitos con voluntarios acudiendo en muy poquitos casos a la movilización popular, carecieron de un mando organizado y de una estrategia común.
En las fuerzas contrarrevolucionarias hubo adicionalmente tres movimientos más, los guardas negros fundados por Maria Nikiforova, que representaban algunos intelectuales del área de Moscú, quienes despreciaban la opresión política y la supresión de sus libertades individuales que les imponía el comunismo; este movimiento consistía principalmente de comandos urbanos que saboteaban objetivos estratégicos de régimen Bolchevique. El ejército verde, que estaba compuesto por grupos de campesinos armados, débilmente articulados y lo que los unía era el temor a la confiscación de sus tierras y el azul, comandado por Alexandr Antonov en el Oblast de Tambov, cerca de Moscú; este llegó a tener cerca de setenta mil militantes, que se revelaron ante las confiscaciones que les hacían los comunistas a su producción agropecuaria para ser redistribuida según los lineamientos políticos del régimen, pues este movimiento constaba de campesinos, pequeños productores y comerciantes locales que vieron sus negocios en peligro por la revolución.
Al mando blanco le faltó capacidad de coordinar todos estos movimientos, esto permitió que fueran derrotados por los rojos y que cada uno de esos grupos fueran uno a uno extinguidos.
La principal causa de la falta de disciplina en la dirigencia contrarrevolucionaria la tuvo el hecho de la heterogeneidad política e ideológica de las fuerzas blancas, que distaban mucho de constituir un frente monárquico con una mínima unidad; por el contrario estas fuerzas estaban conformadas por los siguientes grupos, una buena parte del partido Social Revolucionario, que aunque eran de izquierda eran enemigos acérrimos de los Bolcheviques, los Mencheviques que eran la rama del comunismo ruso opuesto a los Bolcheviques, por Demócratas Liberales que no eran propiamente monárquicos y por los Zaristas.
Derrotados por los comunistas, los blancos fueron exterminados sin piedad tanto en la propia Rusia como en el exilio durante los años siguientes; los contrarrevolucionarios lograron mantener su causa viva durante las siguientes dos décadas, pero la segunda guerra mundial puso fin a su existencia.
Derrotados por los comunistas, los blancos fueron exterminados sin piedad tanto en la propia Rusia como en el exilio durante los años siguientes Clic para tuitear
Aunque los ejércitos blancos en Rusia superaban en números al movimiento Bolchevique, la falta de unidad de mando, divisiones internas y la incapacidad para incluir otros grupos opuestos a la dictadura comunista, propiciaron su derrota; a pesar de que la mayoría de la sociedad rusa se oponía a los Bolcheviques que contaban con un mando centralizado, con una fuerte indoctrinación política y una absoluta cohesión de fuerzas, fueron eliminando de manera individual a cada una de las fuerzas contrarias.
En Colombia los que nos oponemos al siniestro sistema del socialismo del siglo XXI, somos claramente una mayoría, pero carecemos de unidad de propósito, de cohesión de fuerzas, de una estrategia común y estamos divididos en un sin número de facciones, en las que todos tiran para su lado y defienden sus propios intereses; fuera de que nos desgatamos en todo tipo de majaderías y discusiones estériles.
Nuestra contraparte, aunque minoritaria está bien cohesionada, cuenta con un plan de acción y estrategia a largo plazo que ha ido ejecutando lentamente y de continuar la tendencia, es solo cuestión de tiempo que se apoderen de nuestra amada patria.
