Con un gobierno de izquierda seguramente los narcoterroristas más sanguinarios del mundo como las FARC tendrán cargos en dignidades importantes bajo el manto de la impunidad a través del argumento de la paz Clic para tuitear
Las elecciones siempre son el lugar en donde se presume la batalla de las ideas, es la carrera definitiva en el concurso de la persuasión. Las elecciones son tan importantes porque es en las urnas donde el pueblo define su futuro por cuatro años.
Colombia está a poco más de un año de celebrar las elecciones presidenciales y legislativas. En una contienda electoral donde es la pandemia la que definirá el rumbo del país por el próximo cuatrienio están apareciendo los políticos oportunistas y demagogos.
Desde hace un tiempo para acá aparecieron personajes siniestros para la democracia y la institucionalidad colombiana. Personajes que se han dedicado a difamar al país e incendiarlo para beneficio político-electoral. Este escenario es muy peligroso porque son los siniestros unos de los candidatos.
Mientras algunos trabajan por el país todos los días, cuidan la institucionalidad, velan por que la democracia más sólida de América Latina se mantenga por ahí hay otros que venden humo aprovechándose de las posibles necesidades de los colombianos.
En el mundo de la política muchos mencionan que esta ciencia no se puede ver desde la perspectiva dicotómica de derechas e izquierdas y que siempre hay matices. Creo que se equivocan. Quienes no son de lo uno o de lo otro, es decir, son tibios, es porque no tienen claras las ideas y sus posiciones. Esto es mucho más arriesgado para la democracia.
En Colombia si existe una derecha y una izquierda, muchos no quieren reconocer esta realidad, algunos políticos para posar de independientes, ganar elecciones y después cuando están en el poder a pagar favores y los ciudadanos quedan en un segundo plano de atención. Pero existe otro problema y es la izquierda colombiana. Que no es democrática y que es capaz de utilizar las vías de hecho y la combinación de todas las formas de lucha para alcanzar el poder. Ese es el peligro real que Colombia afronta para el 2022.
La izquierda colombiana es muy buena en el arte de la dialéctica cuando de criticar y difamar se trata más nunca ofrece soluciones para los problemas. En toda nación existen problemas y en Colombia abundan, tenemos que ser francos, entonces es aquí donde la izquierda toma una especie de vocería para destruir todo a su paso. Para la izquierda todo está mal menos o que ellos hacen.
Si vemos con lupa el discurso de la siniestra nos podemos dar cuenta que lo único que proponen es la destrucción de todo lo que tenga que ver con democracia, libertad e institucionalidad. Luego podemos vaticinar que un gobierno de izquierda en Colombia sería una catástrofe de magnitudes inimaginables. Que Dios nos libre de ella.
La estrategia electoral de la izquierda va dirigida a herir de muerte primero a sus contradictores políticos, creando delitos, utilizando la justicia a través de dadivas para acusar falsamente, difamar en público y pisotear la honra y el nombre de las personas, en segundo lugar, a tomarse el poder y como si fuera una hacienda manejar el Estado de una manera despótica e indiscriminada.
Ojo con el 2022 es una frase tan importante y concluyente que todos los colombianos debemos tener presente. A mediados de este año escucharemos a políticos decir cualquier cosa, sobre todo aprovechándose por la pandemia. Ya un individuo siniestro “propuso” la irracional idea de emitir o imprimir dinero de una manera falaz y engañosa.
Se que puede haber algún malestar en el país y que algunos ciudadanos no se sientan cómodos con algunas ideas que se han venido desarrollando al largo de casi 20 años, pero no podemos desconocer que la “otra propuesta” promete al parecer el paraíso, pero en realidad ofrece el infierno.
Con un gobierno de izquierda en Colombia seguramente los narcoterroristas más sanguinarios y desalmados del mundo como las FARC tendrán cargos en dignidades importantes. Manchando la institucionalidad colombiana bajo el manto de la impunidad a través del argumento de la paz. Hago la siguiente pregunta, ¿acaso los colombianos vamos a permitir que terrorista que no han pagado por sus criminales lideren esta nación? Por eso la izquierda que NO es democrática no puede llegar al poder. Serán los enemigos número uno de todos los colombianos.
En el 2022 necesitamos a un gobernante con las condiciones éticas, morales superiores, que al único actor que le deba “favores” sea al pueblo colombiano. Hemos transitado y todavía lo hacemos por una bruma de incertidumbre y miedo en que las propuestas de izquierda las tratan de vender con atractivo, debemos tener cuidado para que no devoren la democracia.
No podemos permitir que los enemigos de Colombia lleguen a poder, la estrategia de la izquierda es mezquina y busca la destrucción de la sociedad al mejor estilo de la Cuba comunista y de la socialista Venezuela.




