La Dinastía de una Vacuna Efectiva y Obligatoria

Mónica Johanna Pérez López

Mónica Pérez
La efectividad y eficacia de la vacuna contra el Covid-19 son dos términos diferentes que se miden por los estudios científicos que se le practican a la vacuna. Clic para tuitear

 

La efectividad y eficacia de la vacuna contra el Covid-19 son dos términos diferentes que se miden por los estudios científicos que se le practican a la vacuna, por ejemplo, se dice que la vacuna ha sido EFECTIVA cuando el estudio de ella se desarrolla en un ambiente normal, típico y las condiciones ambientales son las naturales y menos manipuladas; mientras que la EFICACIA se da cuando las circunstancias en las que se estudia la vacuna ya han sido alteradas porque se busca el ambiente perfecto para notar su reacción, por ejemplo cuando estaban apenas ensayando que sirviera.

Ahora se puede decir que la vacuna contra el Covid-19 ha sido eficaz y efectiva. Las estadísticas de eficacia que oscilan entre el 92% y 95% según la revista científica The Lancet hace saltar de alegría millones de corazones que se mueven en el suspenso, la desazón y la agonía de la muerte por este terrible virus que se llevó todo lo que el dinero no puede comprar. No obstante, si se alegraron por la efectividad que ha demostrado la vacuna ante la disminución de contagios del Coronavirus hay tantos laboratorios como vacunas y Colombia adquirió varios millones de dosis de diferentes laboratorios que han demostrado una diferencia de efectividad del 20%, es decir, a algún colombiano le inyectarán la vacuna del 95% de eficacia y a otro le inyectarán la vacuna del 70% de eficacia, del otro laboratorio cuya vacuna está destinada a 20 millones de habitantes no hay rastros de eficacia, ni efectividad, ni nada. Aunque no hay que alarmarse, las vacunas contra la gripe se sitúan en el 40% de efectividad y salvan miles de vidas al año.

Por otra parte está la discusión súbitamente planteada, en algunos países, de que la vacuna contra el Covid sea obligatoria, es decir recibir multas y sanciones por negarse a vacunar -cuando llegue la hora- y es que además no es una sola dosis, sino dos.

Indiscutiblemente las libertades personales han sido afectadas en todo su campo por la pandemia y durante mucho tiempo, sin embargo en la ley y el derecho priman los principios constitucionales que por encima de ser un mandato las personas los adoptan voluntariamente y en uso del raciocinio de supervivencia; antes de que decretaran el aislamiento obligatorio en los hogares, muchas familias ya habían optado por « quedarse en casa », como popularmente circuló en las redes sociales y los mandatarios vociferaron, así propender por el cuidado propio y de los suyos. Ya luego hubo un decreto coartando las libertades que la gente con alguno que otro pero aceptaron y que al fin y al cabo salvó la vida de millones de personas no solo por el bienestar individual sino en virtud de la primacía del bienestar del país. Empero, si de obligaciones se refiere, sería una gran enseñanza para aquel que no se aplique la vacuna dar la sanción de acarrear con todos los gastos e implicaciones de salud que le lleve contagiarse de este fatal virus, solo que ya se estarían vulnerando otros derechos que por ser Colombia un Estado social de derecho jamás se llevaría a cabo, máxime con el respeto a la dignidad humana que ha demostrado el Presidente Iván Duque, no obstante sería interesante ver que sanciones aparentemente drásticas serán aplicadas una vez cada un millón de casos y por consiguiente terminarán siendo « menos radicales », que castigar un millón de veces cada millón de casos delitos cuyas sanciones se aclaman en lugar de evadirse.

Por el momento, los contagios por Covid disminuyen y la tarea científica continúa a toda marcha pues la medición de la efectividad no se puede realizar hasta que no estén todos vacunados y la ciencia pueda constatar el tiempo que ofrecerá inmunidad la vacuna tanto a personas con síntomas como a los que no presentan síntomas pero están contagiados -asintomáticos-.

En Colombia la obligatoriedad de vacunarse contra el Covid se encuentra en el país de muy lejano, puesto que las especulaciones se basan en la falta de abastecimiento de la vacuna, la corrupción sigue abriéndose paso entre los sobornos para ser los primeros en recibirlas y el tratamiento otorgado a la vacuna es similar al que se le da a la Reina Isabel II. ¡Una excelente noticia! Si tan solo la salud integral fuera tratada con la misma cortesía…