La batalla continúa
@JuanCVargas98
La batalla continúa. columna de Juan Camilo Vargas Clic para tuitear

Es cierto que hace unos meses le dimos una lección democrática a la izquierda de la demagogia y el populismo, no sólo en Colombia, sino en Hispanoamérica. Es apenas obvio que sigamos vituperantes y alardeando de un triunfo que no nos pertenece como individuos, ni siquiera como generación, pues esta fue la victoria de la historia y la nación del futuro. En atenta vigía y vigorosa lucha vencimos en unas urnas cuyo más noble destino era canalizar la voluntad del pueblo en la elección de un gobernante que, al margen de la sucia política del régimen, supiera convertir en realidad a los deseos de una Colombia que ya se siente agobiada y no puede más con la burocracia, ineficiencia, corrupción e inutilidad del Estado.
Alegres por una victoria que, aunque no es nuestra, sí debemos hacer perdurar, nos hemos sumido en el conformismo de creer que ya todo está ganado y que la izquierda no se atreverá a atacar nuevamente. Error sumamente peligroso, la izquierda fratricida, heredera de la pasionaria, los gulags, el bolchevismo y el frente popular, ha dejado claro a través de la historia que nunca claudicará, que la combinación de todas las formas de lucha es su estrategia para alcanzar la victoria de una forma u otra; si se cree que la izquierda ya está apaciguada, se cae en una mentira inocente e idílica porque a ellos no se les puede subestimar.
Error sumamente peligroso, la izquierda fratricida, heredera de la pasionaria, los gulags, el bolchevismo y el frente popular, ha dejado claro a través de la historia que nunca claudicará Clic para tuitearUn breve recorrido histórico nos hace pasar por las elecciones en Polonia de 1947, donde tras un discurso idílico de las bondades comunistas, el «Bloque democrático», dominado por el Partido trabajador comunista de Polonia, además de los socialistas y otros, ganó decididamente en favor de la tiranía soviética. Pasando por Chile en 1970 cuando el comunista Salvador Allende salió electo presidente de ese País tras tres intentos anteriores en los que aspiró a dirigir el ejecutivo, se encuentra uno también con el genocida de Nicolás Maduro en la actualidad, sucesor del totalitario Chávez y amigo de Andrés Manuel López Obrador en México.
No, la izquierda no se rinde nunca y siempre buscará la manera de hacerse con el poder para instaurar su dictadura «democrática» en donde legitiman su permanencia con unos votos que pareciesen sacados de una chistera. Ese es el riesgo, lo seguimos corriendo, pues la culebra hoy sigue viva y fortaleciéndose más que en cualquier ocasión anterior.
Basta con ver a España, espejo histórico de la cultura hispánica en la historia y en la actualidad. Cuando se pensaba que la derecha representada en el PP continuaría siendo hegemónica para liderar el destino de ese País, los socialistas, en cabeza de quien vino a Colombia hace una semana y fue recibido con honores, hicieron dimitir a Mariano Rajoy para posesionar a un buitre que ha vivido del erario durante años y al que nadie, ni una sola persona, eligió.
El futuro sí depende de todos, pero no por nuestro propio bien, sino por el de las generaciones venideras, para evitar que deban padecer un éxodo tan deprimente como el que hoy sufren nuestros hermanos venezolanos. Clic para tuitearEstá bien que nos sintamos victoriosos, que nos dejemos llevar por los gozosos y queramos apropiarnos de las banderas triunfales, pero pensemos que estos cuatro años restantes no pueden ser una continua fiesta, sino una batalla sin tregua alguna, en donde no vacilemos ni claudiquemos contra la amenaza socialista que se cierne sobre nosotros. El futuro sí depende de todos, pero no por nuestro propio bien, sino por el de las generaciones venideras, para evitar que deban padecer un éxodo tan deprimente como el que hoy sufren nuestros hermanos venezolanos.
