El mundo no puede estar condenado a tener personas con ideologías que solo buscan la destrucción de las mayorías y los privilegios de una minoría Clic para tuitear
El mundo no puede estar condenado a tener personas con ideologías que solo buscan la destrucción de las mayorías y los privilegios de una minoría.
En los últimos años en el mundo y en especial en Colombia se ha tratado de vender la idea de que ser joven es sinónimo de ser de izquierdas y que en ese sentido tenemos que apoyar ciertas ideas que no son de progreso y que en la practica hacen mucho daño.
Esto de los jóvenes de ahora tiene un origen y es la educación, no podemos negar que la educación publica en Colombia es sesgada a una orilla ideológica y que el principal objeto de ellos es adoctrinar a estas generaciones en ideas perversas.
Mi generación en Colombia ha estado condenada por la desinformación, pero también por los odios enquistados por quienes siempre han sentido un resentimiento en sus corazones, siempre viven de la crítica al Estado y como no ganan elecciones entonces utilizan la estrategia de Marx, la lucha de clases.
Es impresionante como desde los colegios y universidades bajo el argumento de la libertad de catedra se infunde odio contra cierta población por sus opiniones, es que esa tal libertad la tomaron para hacer proselitismo político, estigmatizar al Estado y meterle en la cabeza de las jóvenes estupideces.
En todo esto hay un trasfondo muy importante y es lo que se hace desde la casa, algunos muchachos que hoy salen dizque a exigir sus derechos o a protestar porque según ellos hay un estado asesino no vivieron como sus padres si lo hicieron la violencia tan fratricida de Colombia.
Esta generación, la que hoy dice ser la voz del pueblo y que van a cambiar este país a través de violencia y estigmatización no conocieron las bombas de Pablo Escobar, sus padres sí; no conocieron los secuestros por las “pescas milagrosas” de las FARC, sus padres sí; no conocieron el terrorismo del paramilitarismo y la guerrilla, sus padres si y no conocieron nunca como era vivir con miedo y terror, sus padres sí.
Y ahora salen después de que unos “profesores” les dicen mentiras y los inducen a tener una opinión con que conocen la historia de este país y hasta dan cátedra de moral, es lamentable cómo algunas personas utilizan a los jóvenes para expresar sus opiniones. Estoy seguro porque conozco muchos profesores de colegio y universidad que son serios y que tienen su opinión como cualquier ciudadano, pero nunca lo imponen ni lo ventilan en sus clases.
Pero también conozco profesores que utilizan las aulas para ventilar sus opiniones y lo peor para infundir en el pensamiento de los estudiantes, eso está mal, por qué utilizar de pronto la ignorancia histórica de mi generación para sembrar cizaña, odio y rencor. Personas mayores que se supone deben dar ejemplo diciéndole a los estudiantes que deben pensar de una manera y que el que piensa diferente en un enemigo.
El ejemplo es mi país, ay de aquel que ose siquiera decir que uribista, de una vez el discurso perverso de algunos colegios y universidades lo atacan diciéndoles “asesinos, narcotraficantes, cómplices de genocidas, indolentes, sin empatía, neonazis y hasta insultan a las mamás”. Me pregunto, ¿es ese el futuro de Colombia? ¿es eso lo que enseñan maestros en sus escuelas, colegios y/o universidad?, ellos deben reflexionar al respecto. Y ellos se hacen llamar de izquierdas.
Pero no todo está perdido y me niego a que este país se pierda. Existen millones de jóvenes en Colombia que no se dejan permear por esas opiniones que tratan de imponernos, hay jóvenes que son valientes de verdad, que, sin emitir ningún insulto, ningún improperio, sin recurrir a la violencia hacen cambios de verdad.
Esos jóvenes son los que desde la casa les enseñaron el respeto por la autoridad y la primera autoridad son nuestros padres, si se respeta a quienes nos dieron la vida y nos dan las oportunidades respetamos al Estado, sus reglas y sus autoridades y en consecuencia no salimos a las calles a golpear policías y a tratar de violentarlos en su integridad y en sus nombres.
Los jóvenes que tuvieron una buena educación en casa, porque la primera educación es de la casa no piensan en “subsidios, estado opresor, me vulneraron mis derechos, nos están matando y demás sandeces que a veces dicen”, si faltan oportunidades se protesta, pero también se trabaja para conseguir las cosas.
En este país jóvenes que defendemos la democracia, no estamos buscando puestos en el Estado mendigándolos, creemos en el Estado Social de Derecho, respetamos las autoridades, creemos que el libre mercado y la libre empresa hacen que se desarrolle la nación y en la propiedad privada nos llaman de derecha como un insulto, y no lo es, ¡SOMOS DE DERECHA!




