Los falsos positivos son un capítulo horrendo del conflicto colombiano, la explicación de por qué ocurrieron está en manos de todos aquellos que incurrieron en esta práctica, algunos de ellos ya han respondido ante la justicia ordinaria de nuestro país, otros están en estos momentos relatando su versión ante la JEP.
El día jueves de esta semana que acaba, la Justicia Especial para la Paz (JEP), fruto del componente de Justicia parte del mal acuerdo que se fraguó en la Habana, sacó una decisión primaria relacionada con este tema que ellos llaman el Macro Caso 3.
En este documento dicen que son más de seis mil las víctimas de este episodio y no dos mil, sin embargo, la cifra se basa en su gran mayoría en datos suministrados por ONG´s o agremiaciones que tienen un alto grado de parcialidad y cuya información no ha sido suficientemente comprobada.
Por su parte, si no se basó sólo en ONG´s o grupos con intereses diversos a la verdad, le pido a la JEP que haga pública la metodología y fuentes de cómo llegó a sus conclusiones para establecer cifras respecto a falsos positivos, así como el nombre de las víctimas para que el Ministerio Público las verifique.
Por el momento, si solo se contó con información de ONG´s la parcialidad de la JEP quedaría otra vez demostrada, como cuando Carlos Lozada, cabecilla del que fue el grupo terrorista FARC publicaba fotos al lado del comité que escogería los magistrados que hacen parte de la Justicia Especial para la Paz, muchos de ellos no solo malquerientes de Álvaro Uribe, sino además que alguna vez fueron contraparte de él en procesos judiciales.
La JEP toma una decisión histórica, que aplaudió Colombia entera, para vincular a cabecillas de las FARC en delitos de lesa humanidad y luego en vez de seguir por el camino correcto se basa en informes sesgados para tomar otra decisión.
El país debe saber qué pasó en esos falsos positivos, es grave que sean 2000, mucho más que sean 6000 y la justicia debe establecer quién dio la orden, quién debió controlar, pero con lo que acaba de pasar en vez de continuar ganando confianza, merma la credibilidad en las decisiones tomadas por la JEP por parte de un gran sector de la población colombiana, ya que no se ajustan a criterios de objetividad e imparcialidad.
Ojalá que de aquí en adelante reflexionen y tomen decisiones basadas en documentos que tengan menos sesgo y contenido parcializado. Ojalá que sigan publicando informes como el de los secuestros, con investigaciones serias, análisis basados en hechos y que cubrieron una gran parte de la historia actual del país. Con este tipo de documentos es fácil apoyar las decisiones de la JEP, pero como las tomaron esta semana volvemos a darles la espalda.
PD: ¿Qué dirá Juan Manuel Santos de estos falsos positivos generados cuando él era el Ministro de Defensa del país?




