Iván Duque, ¡¡¡salve usted la patria!!!
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Iván Duque, ¡¡¡salve usted la patria!!! Columna de David Ghitis Clic para tuitear
Por el inexorable pasar del tiempo llegó el final del mandato de Santos. Un mandato lleno de mentiras, un mandato derrochón, un mandato que dividió a los colombianos entre amigos y enemigos de la paz. Se acaba el mandato de este presidente que pasará a la historia como un presidente que logró recibir un dudoso premio Nobel por jubilar a los viejos cabecillas de las FARC que le heredaron su poder a lo que ahora llamamos “disidencias”. Un mandato que él no merecía y que recibió gracias a un apoyo que tampoco merecía.
Las mentiras de Santos. Muchas mentiras dijo -y de manera muy descarada- Juan Manuel Santos. Tal vez la más repetitiva de ellas es decir que estamos en paz. Dejemos claro algo: no estamos en paz. Las muertes de líderes sociales, las masacres, el aumento de los cultivos de coca y producción de cocaína son un claro indicador de que la situación en Colombia no ha cambiado. Solo se cambiaron los nombres de quienes controlan territorios que antes eran de las FARC pues, de donde se fueron unos, llegaron otros. Esa mentira fue creída por muchos y le valió a Santos recibir un premio Nobel que algún día será el premio más vergonzoso entregado por la academia noruega. Otras mentiras famosas son “el tal paro no existe” y “las FARC no tendrán curules gratis”.
Dejemos claro algo: no estamos en paz. Las muertes de líderes sociales, las masacres, el aumento de los cultivos de coca y producción de cocaína son un claro indicador de que la situación en Colombia no ha cambiado. Clic para tuitearEl gobierno Santos fue el carnaval del derroche. Si algo además de la mentira ha caracterizado al gobierno de Santos, es su gran capacidad de derroche. Santos vendió ISAGEN y el destino de esos dineros es incierto. Igualmente, los ingresos generados por la bonanza petrolera que generó millones para el país. Eso sí, dinero si ha corrido por orden de Santos ya que se ha repartido “mermelada” que no es más que los dineros entregados a congresistas para que apoyen los proyectos presentados por el gobierno. Para no hablar mucho del tema, solo mencionemos la deuda externa del país, a enero del 2018, a US$124.375 millones. Con ese incremento la deuda ya no es externa sino eterna.
Santos nos trajo División. Con el cuentico de amigos y enemigos de la paz, Santos estigmatizó a quienes no creían en su propuesta de paz. Y es que con la división que logro hacer, Santos acabó con amistades, separó familias, envenenó ambientes de trabajo. Santos nos dividió entre amigos y enemigos de una paz que no existe. Citando lo escrito más arriba, no estamos en paz. La masacre de El Etarra, los asesinatos ordenados por ELN y demás grupos contra líderes sociales que trabajan para lograr la sustitución voluntaria de cultivos o las devoluciones de tierras, son algunos de los ejemplos de que la tal paz no existe. Claro que el hospital militar no tiene a soldados heridos en combate ingresados en sus pabellones, eso hay que reconocerlo, pero también hay que analizarlo. Hoy matan soldados y policías pues la guerra no ha terminado. Se desmovilizaron unos guerrilleros de las FARC y entregaron unas armas, pero quedaron otros. ¿Es que acaso el conflicto con las FARC si se llamaba “guerra” pero con el ELN, BACRIM, CLAN DEL GOLFO, DISIDENCIAS DE LAS FARC, etcétera, no es guerra? Para mi, es una guerra igual… o la misma guerra, como ustedes quieran.
Santos nos trajo División. Con el cuentico de amigos y enemigos de la paz, Santos estigmatizó a quienes no creían en su propuesta de paz. Clic para tuitearAhora tendremos un nuevo presidente que nombramos con la esperanza de que arregle mucho del desorden que nos deja Santos. No la va a tener fácil. No se ha posesionado y ya el perdedor de las elecciones está organizando protestas y los opositores pidiendo juicios de control político que no fueron capaces de hacerle a Santos. Solo nos queda esperar que el Iván Duque que se va a posesionar este 7 de agosto sea el que esperamos y no nos resulte otro ladrillazo como cuando se eligió a Santos por primera vez.
Iván Duque, salve usted la patria!!!
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David Ghitis
Originario de Cali en 1964. Estudié en el Colegio Hebreo de Cali. Presté servicio militar y gracias a eso conocí cosas de la Colombia que a los jóvenes “de buena familia” rara vez les toca conocer. En 1998, por la situación en la que estaba el país y como muchos colombianos, salimos a buscar mejores oportunidades en otras latitudes. Un tiempo en Israel, otro en USA y otro más en República Dominicana me dieron una visión con varios matices de cómo las distintas circunstancias esculpen las personalidades. Regresé a Colombia convencido de que no hay mejor país y con el ánimo de aportar mi grano de arena para que sea cada vez mejor.
