Quienes respetamos la Constitución y la ley, respetamos el orden constitucional y jurídico de Colombia y velamos porque la República no sea herida de muerte tenemos un deber moral, la de advertir el peligro que representa Gustavo Petro.
En los últimos días en Colombia y después de la entrevista que le realizara Vicky Dávila a Gustavo Petro ha sonado mucho que el próximo presidente de la República sería este señor, en lo personal me niego a creer que llegue a ser presidente, no creo que los colombianos voten por una persona que tiene en su ADN la destrucción y el caos.
El pueblo colombiano NO quiere como su presidente a un sujeto que delinquió y fue cómplice de acciones terroristas con su grupo el M-19.
Petro quiere llegar al poder, ese es su sueño desde siempre, sueño que también lo tenia en su momento Chávez, un sueño perverso y maligno, Petro al igual que Fidel Castro y Hugo Chávez quieren el poder no para solucionar los problemas sino para vengarse y hacer del país su empresa personal.
Para las elecciones del 2022 se ha hablado de un Pacto Histórico, pacto que lo llaman histórico las huestes de Petro y de la izquierda radical del país, este según ellos busca el cambio y la reestructuración de la nación, ahí han llegado varios políticos que les gusta pasar de partido en partido, así como de ideas y convicciones.
A ese Pacto Histórico lo llamo el Pacto de la Maldad porque lo único que busca es el acaparamiento del poder, la instauración de las ideas socialistas y comunistas y el ideal de país de Cuba y Venezuela, es decir, la instauración del castrochavismo o el socialismo del siglo XXI.
Lo lidera Gustavo Petro, una persona que ha le ha hecho daño a Colombia desde su juventud, su grupo M-19 cometió muchos actos terroristas como la toma del Palacio de Justicia, la toma a la embajada de República Dominicana o el robo de la espada de Bolívar en Bogotá, en fin, tantos actos delictivos los lleva Petro desde siempre.
Petro es un político a parte de haber pertenecido a una banda delincuencial un populista y un demagogo, como toda la izquierda en Colombia. Me parece un insulto que Petro hable de mejorar la salud, educación, seguridad, transporte, economía, etc., cuando este le fascina el modelo de la dictadura cubana y venezolana que arruinaron a esos pueblos.
Cuando alguien como Petro dice que en Colombia no existe democracia significa que su talante no es democrático y de facto elimina un principio constitucional que ha tenido Colombia desde su independencia. Esto es, dice que no hay democracia luego no cree en nada de lo que existe, es decir, no cree en la justicia, en el congreso, en los órganos de control, etc., eso es muy peligroso para la sociedad en general.
Lo curioso es que dice que no hay democracia mas sin embargo quiere participar en una elección de un país – según él – antidemocrático, eso no es así, nadie que cree que en su país no hay derecho por coherencia se abstiene de participar de las reglas de ese país.
Pero eso no es lo peor, lo grave es que si llegara a ser elegido presidente de Colombia lo primero que haría es tratar de conseguir alguna forma para cambiar la Constitución al estilo de Hugo Chávez en su momento. Si no cree en la democracia colombiana es lógico que cambiaria casi todo el ordenamiento constitucional y lo acomodaría a sus deseos perversos.
El senador Gustavo Petro destapó sus cartas delante de toda Colombia, quedó en evidencia, su proyecto político duraría 12 años, es decir, necesitaría tres periodos presidenciales, luego se parece mucho al actuar de Hugo Chávez en Venezuela. Petro es un peligro para Colombia.
Lo que más me preocupa y estoy seguro que muchos colombianos lo sienten así es que los deseos que tiene Petro son los mismos que los de Castro en Cuba y Chávez en Venezuela, es decir, al principio dicen respetar algunas reglas establecidas, pero en realidad lo que buscan es quedarse en el poder para siempre, Petro no necesita tres periodos, el quiere por lo menos seis décadas en el poder, eso sería muy grave.
Que quede muy claro, Gustavo Petro no se ha desmovilizado, aunque no sujete un arma, sus intensiones actuales son las mismas que tenia con el M-19. Creo profundamente que Colombia no caerá ante un discurso perverso pronunciado por un sujeto que le gusta el caos y la destrucción. Tenemos una larga vida democrática y los colombianos defenderemos en las urnas la República, la tierra de nuestros padres, la de nosotros y la de nuestros hijos.
¡Si el precio por defender la patria en el señalamiento, lo asumimos! – AFO




