F.F.A.A., en la Mira. Columna de Hoffman Pacheco G. Clic para tuitear
Los sucesos acaecidos durante los últimos meses, que tienen que ver propiamente con el comportamiento personal de algunos elementos pertenecientes a las fuerzas militares de Colombia, han suscitado un duro debate en la sociedad. Por un lado, están aquellas fuerzas políticas de izquierda que no pierden ocasión para lanzar sus ataques al ejército Nacional; consideran estos señores que la doctrina militar debe ser revisada y cambiada; esto evidentemente no es nuevo, fue una de las propuestas del terrorismo en el negociado que se llevó a cabo en la Habana, Cuba con el gobierno Santos. Pero no todo queda en ese planteamiento, a raíz de los muy lamentables abusos sexuales de varios miembros de la institución castrense, han salido no pocas voces izquierdistas a pedir la cabeza de Raimundo y todo el mundo en las filas de nuestras fuerzas, pero además de lanzar esas mismas voces toda serie de acusaciones con el único afán de desprestigiar la institución militar.
Una de esas voces acusadoras fue la del expresidente Ernesto Samper Pizano; quien lanzo la atrevida y malvada acusación de que los miembros del ejército eran entrenados para cometer sistemáticamente delitos sexuales. Ante tan temerario y bajo ataque del expresidente, tuvo que salir el comandante de las fuerzas, General Zapateiro a defender la honra castrense, así como debe ser; esta fue una de las frases con la que el General le respondió a Samper: “Quiero ser enfático: ningún soldado es entrenado en la institución para atentar contra los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes. ¡No faltaba más, no faltaba más! Qué mensaje tan desobligante de quien fuera comandante supremo y jefe de las Fuerzas Militares, y que trate así la dignidad de los soldados”. No podemos perder de vista, ni mucho menos olvidar que el señor Samper tiene sobre sus espaldas la penosa y denigrante carga acusadora de haber sido elegido a la presidencia con dineros del narcotráfico.
Samper es el mismo personaje a quien Los Estados Unidos de América le retiro la visa de entrada a ese País por el escándalo de los dineros recibidos para financiar su campaña a la presidencia que ejerció entre los años 1994 – 1998; un hecho tozudamente comprobado que el aun niega en reconocer; el odio en contra de los americanos llevo a Samper a aliarse con los enemigos regionales de estos; es así como fue puesto por el chavismo en la jefatura de la extinta UNASUR. Cualquiera podría pensar que el menos indicado para atacar el ejército por su condición de expresidente pudiera ser Samper, pero de igual manera nos preguntamos, ¿Qué moral puede tener una persona como el para deslegitimar al ejercito? Ahora bien, las acusaciones de Samper en contra de las fuerzas armadas, son parte de un libreto orquestado por la peligrosísima izquierda radical colombiana. Es así como sus más fieros representantes han lanzado cualquier cantidad de acusaciones en contra de nuestros héroes. El señor Samper, que carga en su conciencia haber sido puesto en la presidencia con dinero sucio; ahora pretende enlodar la dignidad del glorioso ejército diciendo que entrena violadores. De vez en cuando saca sus uñas para recordarnos que aún tenemos que convivir con su deshonra.
Los colombianos de bien debemos rodear nuestra fuerza pública en este momento delicado de su rica historia; sabemos que cómo en cualquier familia, que allí también hay manzanas podridas; elementos que no son dignos de llevar puesto el honorable uniforme castrense; pero de ahí a que por unos pocos cataloguemos de perversos a todos esos hombres y mujeres que tantas glorias nos han entregado a los colombianos, es un exabrupto cuando menos. El ejército Nacional y toda la fuerza pública colombiana merecen todo el respeto y el honor que le podamos brindar. Son momentos complicados donde fuerzas con intereses soterrados quieren disminuir la moral de nuestros hombres y mujeres en armas. No podemos permitir que los denominados “alternativos” logren sus objetivos marcados de crear divisionismo en los mandos. Estamos convencidos de que la cúpula militar empezando por el ministro Carlos Holmes Trujillo están realizando una enorme tarea de depuración y limpieza allí. Pero debemos tener Ojo a vizor con los movimientos de la izquierda, acompañados estos de una gran parte del estamento judicial, también con el histrionismo de una prensa ávida de sangre.
Los soldados, policías y miembros de la armada Nacional deben saber que la inmensa mayoría del País tiene un enorme agradecimiento por el titánico esfuerzo que a diario realizan; todo con el ánimo de protegernos de los delincuentes y los enemigos de la Patria.
¡!Fuerza, Honor Y Patria!!




