“¡Porque el Señor otorga sabiduría! Cada una de sus palabras es un tesoro de conocimiento y comprensión.” Proverbios 2: 6
¿Por qué debería querer entender a las personas? Buena pregunta. Hay muchas razones, pero veamos algunas de las más importantes:
- Nos salvará de muchos conflictos.
- Podremos liderar y motivar a las personas.
- Nos dará un corazón indulgente.
El hombre sabio, Salomón, habló mucho sobre ciertos tipos de personas: los tontos, los burladores, los rebeldes, los perezosos y otros. Era sabio porque los entendía y sabía cómo tratar con ellos. Experimentó una gran fama y éxito al comprenderlos, y lo llamaron «sabiduría». Si no entendemos a los burladores y rebeldes, tendremos muchos conflictos innecesarios con ellos y luego desarrollaremos una mala actitud hacia ellos, lo que a su vez nos hará más daño que a ellos. Como personas en los negocios, necesitamos entender a nuestros empleados para motivarlos, o tendremos una producción deficiente que nos sacará del negocio. También necesitamos comprender a nuestros clientes: qué quieren y por qué lo quieren. Sin entenderlos y sus necesidades, podemos estar sirviéndoles bien pero no satisfaciéndolos. A veces todo lo que quieren es ser apreciados o reconocidos. Cada uno de nosotros tiene al menos cuatro necesidades básicas:
- Ser amado y apreciado.
- Experimentar un sentido de logro o autoestima.
- Tener un sentido de pertenencia.
- Para sentirse seguro.
Debemos tener esto en cuenta siempre que tratemos con personas, independientemente de la situación. La gestión empresarial consiste en motivar a las personas a servir a los demás. Es bastante difícil administrar y motivar a nuestra gente si no entendemos sus necesidades personales. Necesitamos comprender sus fortalezas y debilidades, y ubicarlas en consecuencia. Un buen equipo está formado por una variedad de personas con una variedad de dones. La debilidad en uno debe estar cubierta por la fuerza de otro. De la boca del Señor sale el conocimiento y la comprensión, y si lo buscamos sinceramente para obtener sabiduría, Él nos la dará. Dios dice: «El temor del Señor es el principio de la sabiduría». Cuando comprendamos por qué las personas hacen lo que hacen y por qué son lo que son, sabremos cómo dirigirlas para obtener la respuesta adecuada.
Un buen entendimiento también nos dará una actitud indulgente. Jesús entendió a sus acusadores. Por eso pudo decir: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen». ¡Qué actitud! El perdón vino fácilmente porque entendió su ignorancia o por qué hicieron lo que hicieron. Nosotros también podemos perdonar fácilmente si nos comprendemos a nosotros mismos y nuestra situación. En general, las personas quieren ser agradables y buenas, pero las situaciones y las presiones de la vida los empujan más allá de sus esperanzas o sueños. Muchas veces, se sienten mal inmediatamente después de haber reaccionado. Esto nos da la oportunidad de hablarles una palabra de sabiduría. El momento de construir personas es cuando están deprimidas; No nos escucharán cuando estén despiertos. Necesitamos comprometernos con la tarea de entender a las personas. Dios nos bendecirá y recompensará con un corazón que perdona.
Reflexiones para reflexionar:
Muchas personas cerrarán los oídos para aconsejar, pero la mayoría de las personas abrirán los ojos al ejemplo.




