Las mesas de dialogo regional serán un lugar privilegiado para reconstruir nuestra historia presente, sin mezquindades ni vanidades, sin colores políticos. Clic para tuitearLa definición de este termino en el ámbito del desarrollo nos habla de la capacidad de entendernos desde un todo, comprendiendo las necesidades y expectativas que nos unen para el bien común.
Todos los territorios a lo largo de su historia se enfrentan a retos de desarrollo, los escenarios a veces son tan diferentes que se rompe por completo la oportunidad de una comunicación asertiva, los propósitos de cada actor parecen antagónicos y tan diferentes que se vuelve casi imposible negociar acuerdos. Es allí donde la empatía social puede verse como la solución para destrabar la falta de comunicación y acuerdos entre los actores.
Hoy estamos viviendo un reto del desarrollo, que no necesita exagerar los adjetivos para determinar culpables, el dialogo social empático debe girar siempre alrededor de los temas que nos unen y no en búsqueda de triunfos particulares que ahonden las diferencias entre los que viven un conflicto, de ninguna manera esto debe conducir a la impunidad de las consecuencias del mismo, pero el terreno de la justicia no se puede plantear como solución directa si no como una consecuencia en el tiempo, una vez se haya superado la crisis.
Al no existir una claridad diáfana en los objetivos comunes a lograr, la empatía no encuentra ambiente para desarrollarse, cuando se esconden intenciones particulares en una negociación, surge una desconfianza desmedida que destruye las intenciones de progreso, cada actor debe tener claridad de lo que quiere y además de lo esta dispuesto a ofrecer para contribuir a la solución, en el terreno de las necesidades deben prevalecer solo las necesidades del bien común, en el escenario de lo que se esta dispuesto a ofrecer, también debe estar en primer plano los beneficios comunes.
El análisis juicioso de lo que pasa en Colombia gira desde mi punto de vista en dos temas que nos unen a todos, la pobreza y el desempleo o incapacidad de dinamización del aparato productivo, a todos nos interesan estos dos temas y deberían ser el centro de cualquier discusión, no hay cabida a temas diferentes ni a vías de hecho que los sigan profundizando.
Si miramos con atención, todo lo que esta sucediendo no nos esta acercando a la solución, al contrario, nos esta alejando, esto revela que hay algo mas que no conocemos y que se mueve frente a intereses particulares. La resiliencia frente a este reto de desarrollo es no dejar que estos intereses ocultos nos nublen frente a lo importante, eliminar la pobreza y poner a andar el sistema productivo para la generación de empleo.
Las mesas de dialogo regional serán un lugar privilegiado para reconstruir nuestra historia presente, sin mezquindades ni vanidades, sin colores políticos. Hagamos un alto temporal a los juicios del pasado y el presente, ya habrá momento para que se paguen las consecuencias que genero la violencia desmesurada, Colombia debe enfrentar en medio de una pandemia viva y creciente el reto de desarrollo planteado, con la empatía social de cada uno de nosotros.




