@JuanDiazD5
El candidato eterno Columna de Juan Sebastian Diaz Clic para tuitear
Se repetía una y otra vez, día a día, semana a semana, en cada una de las plataformas digitales que hoy nos acompañan. Como si fuera el canto del cisne, el cual solo canta momentos antes de morirse, llegaba al oído de la gente una frase célebre que decía “Mi nombre es Gustavo Petro y quiero ser su presidente” palabras que desencadenaron las crónicas de una muerte anunciada nuevamente cumplida por la izquierda colombiana. Era Domingo 17 de junio a las 4 de la tarde cuando se cerraron las urnas y comenzó el conteo de votos, al cabo de unas horas el candidato Ivan Duque tomaba una ventaja representativa y se vio ganador de las elecciones presidenciales en Colombia. Gustavo Petro, quien quería ser nuestro presidente, gracias a los designios de Dios, la vida, el universo o la santísima Trinidad resulto perdedor, una vez más, la ciudadanía mediante su voto salvo a Colombia de ir en carretera al camino de la horrible noche que menciona nuestro amado himno nacional, demostrándonos nuevamente que este es y seguirá siendo un país de derecha.
El país en los últimos años se ha polarizado de una manera notoria, las divisiones entre izquierda y derecha nos tienen jodidos. Gustavo Petro, un hombre que se acostumbró a incendiar el país y a la vez intentar acabar con sus contradictores, diariamente es capaz de usar adjetivos que son capaces de convertirse en una opinión universal para sus seguidores, quien el dice corrupto es corrupto, quien el dice paramilitar es paramilitar. Sin embargo, lo único que no puede cambiar señor Petro es la historia, las páginas de un país que tiene memoria, que no olvida que el M-19, grupo al que usted hizo parte como alias “Aureliano” le hizo demasiado daño al país, junto con otros grupos “revolucionarios” nos llevaron vivir en surcos de dolores. Por ejemplo, es necesario recordar el miércoles 6 de noviembre de 1985, cuando un grupo de hombres armados de manera cobarde irrumpieron el palacio de justicia en Bogota, secuestraron a la voz de la justicia colombiana para silenciarla e intentar salvar al hombre que manchó de sangre las páginas de la historia colombiana, su gran colega Pablo Emilio Escobar Gaviria.
El país en los últimos años se ha polarizado de una manera notoria, las divisiones entre izquierda y derecha nos tienen jodidos. Clic para tuitearSi algún día lee este escrito señor Petro, lo invito a que en ves de querer seguir derrumbando este país mediante el odio intente construirlo. Lo invito señor Petro que en vez de querer convocar marchas para apoyar el régimen de Nicolás Maduro se una al cerco diplomático. Lo invito señor Petro que deje de recibir dinero en bolsas y quiera justificarlo con que es un perseguido político. Lo invito señor Petro, que no venga a posar de defensor de los derechos humanos en Venezuela y llamar a la derecha “guerreristas” cuando usted hizo parte de un grupo que “hizo un uso ético de las armas”.
Quienes hoy hacen parte del grupo político del Senador Gustavo Petro, diariamente atacan al presidente Uribe diciéndole “El presidente eterno”, hoy me atrevo yo a usar un calificativo parecido para nombrar a Petro como “El candidato eterno” porque mientras Alvaro Uribe Velez este vivo, las puertas de la casa de Nariño están cerradas para la izquierda Colombiana.
Lo invito señor Petro, que no venga a posar de defensor de los derechos humanos en Venezuela y llamar a la derecha “guerreristas” cuando usted hizo parte de un grupo que “hizo un uso ético de las armas”. Clic para tuitear