Debemos cambiar el modelo económico
@Conservador29
Debemos cambiar el modelo económico Columna de Mauricio Caicedo Aristizábal. Clic para tuitear
Después de la revolución industrial entre 1760 y 1840 se estableció el Capitalismo Liberal como el modelo económico dominante en Europa; este fenómeno produjo una migración de las zonas rurales a los centros urbanos, parte importante de la población hace una transición de pequeños propietarios a obreros asalariados en las grandes ciudades.
Antes del Capitalismo Liberal, la economía en el continente europeo era compuesta por millones de pequeños y medianos propietarios.
Antes del Capitalismo Liberal, la economía en el continente europeo era compuesta por millones de pequeños y medianos propietarios. Clic para tuitearLa revolución industrial produjo complejas y sofisticadas maquinarias para la época, esto a su vez encareció el costo de los medios de producción que se requerían para poder producir eficientemente; la consecuencia de esto fue la concentración de la propiedad en pocas manos, se creó una clase que podía adquirir los medios de producción y a su turno otra que no tenía más alternativa que vender su trabajo, la revolución industrial produjo un gran desarrollo y crecimiento económico; pero este acompañado de una gran clase obrera viviendo de manera precaria en los grandes centros urbanos, como respuesta a las deplorables condiciones de la clase obrera surge la satánica alternativa del socialismo Marxista, modelo económico en el cual se concentra todos los medios de producción en manos del Estado.
El Estado se declara “dios” sobre la tierra y es este quien debe repartir equidad, prosperidad y justicia social. Para poder mantener los regímenes socialistas se necesitaron de terribles dictaduras, más personas han muerto en la historia de la humanidad bajo la doctrina del socialismo Marxista que bajo cualquier otra ideología.
Durante la Guerra fría estuvimos en una dicotomía en el cual teníamos que escoger entre estos dos modelos. En algunos casos como en el de los países escandinavos se ha intentado encontrar una correcta combinación entre estos dos, dentro un marco democrático. Queda claro que el socialismo es un modelo cruel e inviable y el capitalismo a su vez está lleno de injusticias.
Antes de proponer una alternativa, debemos definir claramente que es el capitalismo liberal, pues es en el entendimiento de este modelo donde se genera la mayor confusión. Para la mayoría de las personas la definición de capitalismo no va mas allá del derecho a la propiedad privada y el libre mercado, es cuando ahondamos en detalles más específicos donde se suscitan las diferencias entre los autoproclamados capitalistas.
¿Hay limites en el uso de la propiedad privada? ¿Es un mercado verdaderamente libre si existen monopolios? ¿Se le deben poner tarifas arancelarias altas a productos de multinacionales extranjeras para preservar las empresas locales? ¡Es en estas y en muchas preguntas más donde se rompe la unanimidad!
Lo que separa al capitalismo de todos los modelos que le precedieron es, que es un modelo económico donde la propiedad privada del capital productivo está totalmente separada del trabajo del mismo capital y las leyes no solamente facilitan si no que le dan ventaja a esta separación.
En 1891 el Papa León XIII proclama la encíclica Rerum Novarum de donde nace la doctrina social de la iglesia, esto con el fin de darle respuesta al capitalismo y al Marxismo. Aunque parezcan polos opuestos, estos modelos tienen tres cosas en común: Son materialistas, son ateos y globalistas.
La alternativa para Colombia se encuentra en la doctrina social de la Iglesia y en la esencia de la filosofía judeo-cristiana a cuyo amparo se formó la civilización de occidente. Se necesita crear un país de propietarios, esto bien lo había dicho el presidente Uribe; la propiedad debe ser un derecho fundamental.
Es ideal que el mayor número de familias sean dueños de sus propios medios de producción, eso hace que las familias sean financieramente independientes y esto a su vez fortalece el gobierno local.
Se deben crear los sindicatos de productores. Las cadenas productivas tienen que estar bien definidas, se debe llevar los productos básicos hasta su máximo valor agregado y transformación industrial. En las cadenas productivas deben de participar el mayor número de propietarios y el menor número de empleados; cuando los requerimientos del capital son muy grandes, por ejemplo, en la fabricación de automóviles; los propietarios deben de hacer asociaciones con espíritu cooperativo, en Colombia, Colanta y Colacteos son un referente de este modelo, como en Israel los kibbutz, en España la cooperativa Mondragón, en Italia las más de treinta mil cooperativas en la región de Emilia-Romagna o como la infinidad de cooperativas en EEUU.
Es ideal que el mayor número de familias sean dueños de sus propios medios de producción, eso hace que las familias sean financieramente independientes y esto a su vez fortalece el gobierno local. Clic para tuitearUn grupo de familias forman un corregimiento, un grupo de corregimientos forman un municipio y un grupo de municipios a su vez forman una región; el bienestar económico de las familias se traduce en prosperidad para la economía local. El desarrollo favorable en los diferentes sectores de las economías locales es un mejor reflejo de la economía nacional que los indicadores de la bolsa de valores.
La sociedad y la economía deben de estar subordinadas a la familia, la comunidad local, la filosofía judeo-cristiana y por último a los intereses nacionales.
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