De Trump a Biden

Jorge Mario Pérez Solano

Jorge Pérez Solano
Lo curioso de las elecciones, es la repercusión mediática que tomó en el escenario colombiano, donde las opiniones iban y venían, con aseveraciones de pérdidas y ganancias entre aduladores y drásticos herejes políticos Clic para tuitear
Jorge Pérez Solano

Con un resultado del casi 50% sobre un 49,3% de Donald Trump, Joe Biden se consolida como el nuevo presidente de los EE.UU., abriendo un nuevo capítulo sobre las relaciones, propiciando las expectativas de nuevos acercamientos en los maltrechos acuerdos internacionales, así como la generación de un parte de tranquilidad en las distintas bolsas de valores y en el resto de la población estadounidense y mundial.

Sin embargo, no todo es malo para el heredero de la casa blanca, porque la Agencia de Análisis Económico y la Agencia de Censo de Estados Unidos, señaló que, en este segundo mes del último trimestre del año, el PIB registró una pendiente del 33,1%, revelando un desempeño mayor frente al impacto del covid-19 en la economía del país del norte, dándole un mayor impulso y dinamismo al mercado en la recuperación del empleo en más de 680 mil nuevos puestos de trabajos.

Asimismo, se observa una reducción del déficit en la balanza comercial, con un leve incremento en la inflación del 0.4%, así como un 0.6% en la caída de la producción industrial y que en nada repercute en lo que los analistas venían pronosticando en relación a un hueco de mayor magnitud en la economía norteamericana frente a las demás, que potencialmente vienen recobrando igual actividad en números.

Sin embargo, el malestar no radica en lo que todos desconocen frente a la actual administración de Trump, ya que el salario creció en un 3% por año, la confianza de los consumidores, de los negocios en distintos órdenes y la producción manufacturera, también registraron un importante ascenso en estos dos últimos años, así como en las acciones bursátiles, más bien el malestar esta, en la cualidad arrogante y hasta prepotente en la gobernabilidad, el cual en nada afectado el actual ejercicio de recobro económico, porque la línea anterior, y la que debe mantenerse, es la línea de la socialbacanería.  

De igual modo, si se comparan las cifras del gobierno de Obama, entre los años 2008 y 2016, en lo que tiene que ver con la tasa de empleo, al gobierno de Trump le ha ido mejor, ya que entre la crisis de las hipotecas y de la pandemia, la tendencia al alza en los salarios mejoró en esta última – cosa que no hizo Obama -, el empleo recuperó 3 veces más el porcentaje que tardó en recuperarse la economía americana con la burbuja inmobiliaria, sin existir mayor intervención de la reserva federal para contrarrestar el daño que en su oportunidad hicieron los bancos en los bolsillo de millones de ciudadanos, salvo, lo que hoy están haciendo frente a sostenimiento de altas tasas y cobros excesivos en los portafolios financieros, tanto públicos y privados.

Igualmente, la indisposición también se ha sentido en el retiro del Acuerdo de París, pese a la molestia de los distintos defensores del cambio climático, lo cual en nada impide que la nueva administración retome lo que se consolidó en reducir las emisiones de carbono, e invitando, como lo señaló en su discurso del pasado sábado el presidente electo, que organizaría una cumbre de los principales contaminadores del mundo para “persuadirles” de llegar a compromisos más ambiciosos con el ya trazado.

Lo curioso de las elecciones en EEUU, es la repercusión mediática que tomó en el escenario colombiano, donde las opiniones iban y venían con distinto color, con aseveraciones de pérdidas y ganancias entre aduladores y drásticos herejes políticos, con la prolongada e inevitable bandera del “castrochavismo”,  olvidando que independiente de las diferentes posiciones, es el país del norte quien impone la agenda bilateral, es quien exige mayor compromiso a la hora de la erradicación, es quien certifica y señala la directriz en la diplomacia impositiva unilateral, tal como lo ha hecho en otros países, determinando elecciones, aranceles y reformas.

No se puede negar lo polémico de Trump, su fría forma de dividir por sus aspiraciones políticas y “raciales”, su defensa a la separación de familias inmigrantes, la confrontación e investigación con sus viejos asesores, su autodefensa en el “impeachment” por abuso de poder y obstrucción del Congreso, per se, que no se le puede desconocer su “ley del primer paso”, permitiéndole reducir las sentencias a condenados por delitos no-violentos de drogas y en especial de crack, en especial a los afroestadounidenses – y así lo acusan de racista -, o la implementación de los subsidios gubernamentales que mantuvieron a millones subsistiendo sin mayores complicaciones, o los seguros de desempleo, y los más importante, los acuerdos de paz en el medio oriente sin disparar un cañón y sin desplazar un solo portavión.

El panorama no es tan gris como lo hicieron ver los detractores de campaña, porque si algo que Joe Biden recibirá sin tanto esfuerzo, es una economía en subida y con signos positivos en menor tiempo de lo pronosticado, con relaciones tensas, pero prestas a mejorar lo que muchos han criticado en la exigencia que se le debe hacer a China frente al origen de la covid, de los daños incalculables a los distintos países, y del que electo presidente no puede ser indiferente.

Del mismo modo, ni será más gris para Colombia, como insisten los politólogos de teclados, porque algo que ha caracterizado a los gobiernos, es que no se casan con candidatos, ni con las teorías conspirativas, sino con el estado-gobierno, con pactos, con intereses de partes, con tratados intergubernamentales que beneficien y vayan en sintonía del idioma de la política interestatal que representan y que seguirán representando miles de billones de dólares entre ambas naciones.

En fin, ni perdedores y ni ganadores, porque bien decía Benjamin Disraeli: “El mundo está harto de estadistas a quienes la democracia ha degradado convirtiéndolos en políticos, pero aun así, nos toca convivir con ellos”.

JORGE MARIO PEREZ SOLANO
Acerca de JORGE MARIO PEREZ SOLANO 34 Articles
Abogado,Especialista En Derecho Administrativo, ha sido asesor y consultor en el sector nacional y territorial socio en Safey & Lawyers SAS - Bogota. Fue columnista en el hoy diario del magdalena, bloguero en kienyke,columnista en seguimiento.co. Samario de nacimiento,Barranquillero y Bogotano por adopción;su domicilio y residencia están en Bogotá y Barranquilla