Bien ido / Bienvenido
@fabianmendoza
Bien ido / Bienvenido Columna de Fabian Mendoza A. Clic para tuitear
BIEN IDO
¿Qué sentirá Santos al hacerse elegir los primeros 4 años engañando las banderas que prometió defender y los últimos 4 años engañando a un pueblo que le creyó su treta de la Paz?
La respuesta es muy sencilla: absolutamente nada. No siente nada. No le importa nada. Sólo le importa él, sus planes personales, y llegar a ellos cueste lo que cueste. Traicionando lo que sea, a quien sea, cuando sea y como sea.
Ya se saben absolutamente todos los descaches de su gobierno: las hectáreas de coca triplicadas, triplicado el narcomenudeo al interior del país, los envíos de toneladas de coca al exterior, así como los líderes sociales muertos. Todo eso tristemente volvió a cifras de hace 16 años. Lo otro que casi triplicó fue la deuda externa. Jamás en la historia del país, se habían debido USD $120.000 millones. A Santos le fascina el 3 porque también le subió 3 puntos al IVA. Es mejor dejar hasta ahí todo en lo que ha sido triple.
¿Cómo un país mejora aparentemente en el empleo, pero su crecimiento económico escasamente promedia la mitad del crecimiento que promedió en los 8 años del gobierno anterior? Esa puede ser una pregunta técnica para mis colegas expertos en economía aquí del Parche. Pero para mí, eso no tiene sentido.
¿Cómo un país mejora aparentemente en el empleo, pero su crecimiento económico escasamente promedia la mitad del crecimiento que promedió en los 8 años del gobierno anterior? Clic para tuitearY bueno, esta última semana en la que se fue de “rollis” por los medios se le descubrieron o reafirmaron otros defectos como su hipocresía frente al profesionalismo e igualdad de las mujeres, tratando despectivamente de “esta niña que acogimos” a las exfuncionarias Cristina Plazas y Andrea Nieto que le dieron una lección válida o al menos respetable al país, para que todos aprendiéramos a diferenciar entre la lealtad y la complicidad. Los escándalos de corrupción en el ICBF y el SENA denunciados por ellas solo fueron visibles porque sus cabezas, ellas, las líderes de esas entidades no se quedaron calladas, y eso les costó su puesto. ¿Cuántos escándalos más nos faltan por descubrir cuando esos funcionarios más cómplices que leales abandonen sus cargos?
Por otro lado, a mí personalmente me dejó perplejo la confesión de Piedad Córdoba, que se escuchó de su propia voz en el especial de Vicky Dávila “La Guerra por la Paz”, al referirse a la sangre fría de Santos, cuando recibió una llamada de un alto mando del ejército en plena operación que dio de baja a Alfonso Cano. Contó ella, cómo se enteró de buena fuente al interior de la fuerza pública, que lo llamaron y le preguntaron si mataban a Cano, ya que lo habían capturado vivo. La respuesta de Santos fue contundente y sin vacilación: Sí.
Desconozco si el especial de Vicky Dávila reveló más cosas de ese estilo, ya que no lo vi ni escuché, pero con eso tengo para quedar pasmado.
¿Qué pensará su familia?
Pongámoslo en concreto: ¿Qué pensará su familia al saber que su papá y esposo, el mandatario de la nación, practica ajusticiamientos, dando órdenes telefónicamente cual mafioso siciliano?
Santos lideró un gobierno que a punta de mermelada nos enseñó que los carteles podían ser de cualquier cosa por la que los políticos se feriaran $10 pesos, o $100.000 millones.
Santos lideró un gobierno que a punta de mermelada nos enseñó que los carteles podían ser de cualquier cosa por la que los políticos se feriaran $10 pesos, o $100.000 millones. Clic para tuitearPor todo eso y mucho más, bien ido.
BIENVENIDO
A partir de hoy, Colombia tiene una verdadera esperanza. Iván Duque, en estos días previos a su posesión, sólo ha hecho estrictamente lo prometido en campaña y eso no deja sino pensar que las cosas en nuestro país están por cambiar, para bien.
Duque se dio la pela de escoger un equipo técnico para acompañarlo en el desarrollo de su programa de gobierno. Todos los especuladores de medios, cual comentaristas deportivos se apresuraron a vaticinar que era imposible que Duque lograra consolidar un gabinete técnico y que sucumbiría a la presión de los partidos que lo apoyaron en segunda vuelta, quienes le direccionarían los nombramientos y como suele pasar con los comentaristas deportivos, se equivocaron.
Esto es solo el inicio de una puja de poderes e intereses políticos a los que tendrá que hacer frente el nuevo presidente.
Pero lejos de demostrar debilidad por ser la novel revelación de la política nacional, Duque sólo ha mostrado fortaleza política. El pulso inició con la aprobación de la ley de la JEP, en donde el tire y afloje terminó con un acuerdo que al final satisfizo todas las partes.
Y en parte eso sirvió para demostrar como en efecto, el talante de Duque es el de un verdadero conciliador, otra de sus promesas que ya da puntadas de querer cumplir. El gobierno de Iván Duque promete ser el verdadero gobierno de todos y para todos. Lejos de enfrascarse en discusiones inútiles con iracundos políticos que ahora vociferan en las redes sociales, demostrando su poca capacidad de reacción y adaptación en la derrota, el presidente que ocupará la Casa de Nariño a partir de hoy, no tiene tiempo que perder. Su misión será titánica: recuperar el rumbo de un país al que, en 8 años, devolvieron a la situación que padecía hace 16, pero debe recuperarlo y avanzar aún más, en solo 4.
Y en parte eso sirvió para demostrar como en efecto, el talante de Duque es el de un verdadero conciliador, otra de sus promesas que ya da puntadas de querer cumplir. Clic para tuitearEl mandatario tendrá una prueba de fuego en la que deberá domar la vieja política, parte de la cual le dio su apoyo (decimos parte porque es una desfachatez escuchar viejos caciques y dinosaurios políticos que desde la orilla de la izquierda se autodenominan la nueva política con más de 30 años de carrera). Tendrá la misión de enseñarles a trabajar por intereses de país y no por intereses personales. Tendrá que mostrarles que a veces la tostada es más saludable para todos si no se le unta mermelada.
Claramente no será fácil. La empalagada que les dieron 8 años a algunos de ellos, les creó una adicción que será muy dura de rehabilitar. Pero lo que también es claro es que hoy más que nunca, el patriotismo tendrá que prevalecer, ya que la amenaza del Socialismo del S. XXI sigue acechando con tomar el poder en el futuro próximo y los ojos de la ciudadanía serán más incisivos e inquisidores que nunca. Estarán ansiosos de resultados y para los contradictores cualquier error será una oportunidad para sobredimensionarlo y explotarlo hasta la saciedad.
Sin embargo, esa misma ciudadanía tendrá la misión de vigilar y defender las buenas obras y de poner el dedo en la llaga cuando se presuman presiones malsanas de quienes dicen respaldar su gobierno. La misión de Duque será conquistar ese sector de la población que siendo de centro se inclinó por la opción opuesta. Hay un buen porcentaje de votantes que están ahí y que no se identifican con esos, más recalcitrantes, que inundan las redes sociales.
Pero en las redes sociales se tendrá un buen escenario de apoyo. Los ciudadanos honestos, que no le deben nada a nadie, salvo sus obligaciones crediticias, que creen en que el país podrá ser mejor con Iván Duque o los que simplemente con un beneficio de la duda, solo esperan que le vaya bien, deben perder el miedo a manifestarse, deben expresar su apoyo sin miedo a la intimidación y la estigmatización. Dando ejemplo de ecuanimidad y sosiego, fomentando la libre expresión y sin necesidad de caer en la polarización, tendrán que participar en la discusión, en redes sociales, pero también cuando la ocasión lo amerite, con el mismo civismo con el que salen a votar, tendrán que manifestarse en las calles.
La misión de Iván Duque es monumental en todos los frentes. Ha demostrado tener la voluntad, la fuerza y la honestidad para lograrlo. No puede fallar, por lo que el acompañamiento de la ciudadanía que quiere un mejor país será crucial, para que Colombia pase la página del desgobierno y de las prebendas obscenas para los criminales y migre a una sociedad en la que su gente buena sea el centro de todos los esfuerzos, sociales, de prosperidad, conocimiento, bienestar, emprendimiento y profunda equidad.
Por todo eso y lo bueno que se avecina y quiere hacer, Bienvenido.
