La causa raíz de la permanente confrontación de posiciones entre los sectores imaginarios que fabricó la prensa, es sencilla, dolorosa, y totalmente luciferina: Simplemente; los derrotados e “indignados”, pretenden permanentemente herir la integridad de un ser, entidad, e institucionalidad con cualquiera fuera alusión, distorsión rastrera; proveniente desde luego de seres ética y moralmente degradados en su mayoría; otros; adheridos a esa niebla densa y ácida por convicción de odio a lo que no conocen; y algunos si por ideología; estos últimos, algo decentes. […]