Extrañamente quienes se autodenominan defensores de Derechos Humanos, que coincidencialmente (en la mayor parte de los casos) son los mismos que defienden con vehemencia los intereses de las FARC, brillaron por su ausencia en la convocatoria de la marcha. Igual sucedió con los políticos de izquierda, tan activos en las convocatorias de las marchas dizque por la educación, leía en twiter que ellos solo están donde pueden pescar votos. Sin duda los mueven sus intereses politiqueros. En este caso resalto la coherencia de estos personajes: Habría sido absurdo que participarán en la marcha, o invitaron a la misma, al tiempo que promovieron y/o aceptaron impunidad total para los jefes de las FARC, responsables por miles de crímenes de lesa humanidad cometidos contra menores de edad. […]